Lo que debió ser un procedimiento médico de rutina se convirtió en una pesadilla para un joven de 19 años en una sucursal de Salud Digna al norte de esta ciudad. Sin embargo, el trauma no terminó al salir del consultorio: tras denunciar ser víctima de abuso sexual por parte del personal del laboratorio, el joven se enfrenta ahora a dos frentes hostiles: un sistema judicial que liberó a su presunto agresor por tecnicismos y una sociedad digital que ha convertido su dolor en un espectáculo de burlas.
El caso, radicado bajo la causa penal 32/2026, ha destapado una realidad incómoda y a menudo silenciada en México: los hombres también son víctimas de violencia sexual, y su género no hace el delito menos grave ni el trauma menos real.
La crónica del abuso
Los hechos ocurrieron el pasado 6 de enero en la sucursal de la colonia Deportistas. La víctima acudió para realizarse un exudado uretral. Según la carpeta de investigación, el encargado del laboratorio, identificado como Fabián «N», de 26 años, rompió todo protocolo médico.
El testimonio de la víctima detalla que el empleado introdujo un hisopo vía rectal sin justificación clínica y, posteriormente, se retiró el cubrebocas para realizar actos de connotación sexual (oral) sin consentimiento. El joven logró salir del consultorio y pedir auxilio al 911, lo que derivó en la detención del químico por parte de la Policía Municipal y el Grupo Especial K9.
Libertad por «errores de forma», no por inocencia
A pesar de la flagrancia señalada inicialmente, la jueza Alicia de la Rosa Almanza, del Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua, decretó de ilegal la detención y ordenó la inmediata liberación del imputado.
La decisión obedeció a irregularidades en el protocolo de captura ejecutado por los agentes municipales, argumento presentado por la defensa del acusado, encabezada por el exjuez Ricardo Márquez Torres.
No obstante, la Fiscalía de Distrito Zona Centro aclaró que la liberación no significa absolución. Fabián «N» sigue bajo investigación y se prepara una apelación para que un tribunal de alzada revise el caso. Al imputado le podrían esperar, de ser hallado culpable, hasta 10 años de prisión y la inhabilitación profesional.
La violencia que no da risa: «memes» como cómplices
Más allá de los tribunales, el caso detonó un debate sobre la cultura de la violación y el sesgo de género. Tras darse a conocer la noticia, plataformas como Facebook y X se llenaron de comentarios, chistes y «memes» trivializando el ataque.
Un análisis realizado por el activista Juan Pablo Arredondo Reyes reveló datos alarmantes sobre la reacción social:
Esta respuesta social evidencia una revictimización sistémica. Cuando la víctima es hombre, el abuso se despoja de su gravedad jurídica y se disfraza de «anécdota graciosa». Expertos advierten que esta ridiculización funciona como un mecanismo de silenciamiento: inhibe a otros hombres a denunciar por miedo a ser el centro de la burla pública.
«El abuso sexual no respeta género. Una sociedad que se burla de una víctima es la misma que luego se pregunta por qué nadie denuncia. El delito se refuerza cuando la agresión se convierte en espectáculo», señalaron colectivos de derechos humanos.
➖ LIBERAN A DOCTOR QUE DIO LENGÜETAZOS A JOVEN DE 19 AÑOS
Fabián Alonso B. G. fue puesto en libertad luego de que un juez detectara irregularidades en su detención, aunque la acusación sigue vigente y NO implica absolución ⚖️
Según la denuncia, el joven acudió a un laboratorio… pic.twitter.com/dyT6nRDqYV
— La Tía Sandra (@TuTiaSandra) January 11, 2026
Postura de la empresa
Ante el escándalo, la cadena de laboratorios Salud Digna emitió un comunicado deslindándose de las acciones del extrabajador, asegurando que colaboran con la Fiscalía y que operan bajo «altos estándares éticos». Afirmaron que no tolerarán conductas que vulneren la seguridad de los pacientes.
Mientras la Fiscalía prepara la apelación para la próxima semana, la víctima espera justicia en un entorno que parece haber olvidado que, antes que un meme, hay una persona violentada pidiendo auxilio.

