Fotografía: La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) vigiló el cumplimiento del plazo fatal establecido para el 31 de diciembre pasado.
Compartir

La tranquilidad y el aire limpio regresan a la localidad de Cholul. Tras meses de movilización ciudadana y gestión gubernamental, las operaciones de la planta industrial dedicada a la producción de cal (calera) han llegado a su fin de manera definitiva.

El gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena, confirmó el cese total de actividades de la fábrica, cumpliendo con el compromiso adquirido con las familias de la zona, quienes durante el último año padecieron la constante emisión de polvo y partículas en suspensión que cubrían sus hogares y amenazaban su salud.

Crónica de una demanda vecinal

El conflicto escaló en junio de 2025, cuando habitantes de Cholul y fraccionamientos aledaños, cansados de la contaminación, formalizaron sus quejas ante la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) bajo el expediente D.P. 116/2025. Las denuncias describían una capa de polvo blanco que no solo ensuciaba propiedades, sino que representaba un riesgo respiratorio.

En respuesta, personal técnico de la SDS realizó inspecciones el 23 de junio de ese año. Aunque se determinó que las emisiones a la atmósfera (fuentes fijas) eran competencia federal —por lo que se dio aviso a la instancia correspondiente—, el Gobierno del Estado no se desentendió del problema.

Irregularidades y acuerdo final

Las revisiones estatales destaparon otras anomalías: un manejo inadecuado del «coque» (combustible industrial) y fallas en la gestión de residuos de manejo especial, los cuales carecían de la separación y trazabilidad requeridas por ley. Además, la empresa no contaban con la Licencia Ambiental Única.

Ante este escenario, la administración estatal optó por la vía del diálogo firme. La Subsecretaría de Planeación para la Sustentabilidad firmó una «carta de intención» con los representantes de la calera, obligándolos a aplicar medidas correctivas inmediatas y estableciendo una fecha inamovible para el cierre: el 31 de diciembre de 2025.

Prioridad al «Renacimiento Maya»

Al confirmar que la empresa ha acatado el cierre en los tiempos pactados, el gobernador Díaz Mena subrayó que esta acción reafirma la política del «Renacimiento Maya», donde se prioriza el derecho humano a un medio ambiente sano sobre intereses particulares que vulneren la calidad de vida de los yucatecos.

Con las puertas de la calera cerradas, se cierra también un capítulo de conflicto ambiental en la zona norte de Mérida, sentando un precedente sobre la vigilancia industrial en zonas habitacionales.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *