La Ciudad de México se ha convertido en un centro neurálgico para las operaciones de inteligencia del Kremlin en el hemisferio occidental. De acuerdo con una reciente investigación publicada por el diario estadounidense The New York Times, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) identificó y elaboró una lista de más de dos docenas de espías rusos que operan desde la capital mexicana fingiendo ser diplomáticos, información que fue entregada a las autoridades federales sin obtener la respuesta esperada: su expulsión.
El reportaje, firmado por la periodista Maria Abi-Habib, detalla que estos agentes forman parte de un grupo de aproximadamente 100 oficiales de inteligencia que fueron expulsados de Estados Unidos y Europa tras la invasión a Ucrania en 2022. Lejos de regresar a Moscú, muchos de estos efectivos fueron reubicados estratégicamente en territorio mexicano.
Revela el New York Times que le dieron al gobierno de @lopezobrador_ una lista de espías rusos en México, pero no hizo nada. https://t.co/JQ55cYcMEW via @NYTimes
— @rivapa_oficial (@rivapa_oficial) December 8, 2025
Inacción gubernamental ante la alerta de Washington
Fuentes consultadas por el medio neoyorquino, incluyendo a Juan González, exdirector de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional de la administración Biden, señalaron que la preocupación fue planteada «en múltiples ocasiones» al más alto nivel.
Según el Times, desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, diplomáticos estadounidenses intentaron alertar a la Cancillería mexicana. Se cita un episodio de finales de 2022, donde Wendy Sherman, entonces subsecretaria de Estado, abordó el tema con el entonces canciller Marcelo Ebrard. Aunque se prometió investigar, las acciones concretas para desmantelar la red de espionaje no se materialiceron.
“El Gobierno mexicano ayudó, pero podría haber hecho mucho más”, declaró González al diario. “Les dimos nombres de espías rusos que se hacían pasar por diplomáticos en la Embajada de Ciudad de México. Se trataba de espías experimentados”, agregó el exfuncionario.
La investigación subraya que la postura de inacción se ha mantenido en la actual administración. Funcionarios estadounidenses indicaron que las mismas preocupaciones fueron presentadas al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió el cargo recientemente. Sin embargo, fuentes cercanas señalaron que las autoridades mexicanas habrían desestimado los reportes, calificándolos en ocasiones de «paranoia» o argumentando desconocimiento sobre el paradero de la información entregada.
México: ¿La nueva «Viena» de Latinoamérica?
El reporte de The New York Times destaca que la elección de México no es casualidad. La cercanía geográfica con Estados Unidos y la gran afluencia turística permiten a los agentes rusos operar con una cobertura ideal. Destinos como Cancún son mencionados como puntos donde se podrían realizar intercambios de información o emitir órdenes, aprovechando el flujo de millones de visitantes norteamericanos.
Además, el análisis sugiere que mientras los organismos de inteligencia mexicanos concentran sus recursos en el combate a los cárteles de la droga, los servicios extranjeros encuentran un campo de acción con mayor impunidad para vigilar a Washington desde el sur de su frontera.
Esta situación ocurre en un contexto donde, según funcionarios estadounidenses, Rusia ha intensificado sus campañas de desinformación en la región a través de medios estatales como RT y Sputnik, buscando socavar la influencia de Estados Unidos y fortalecer los lazos con gobiernos latinoamericanos.
Hasta el momento de la publicación del reporte en el medio estadounidense, el gobierno de México declinó hacer comentarios oficiales, mientras que la Embajada rusa calificó las acusaciones de espionaje como «infundadas».

