Fotografía: El estallido dejó 12 personas heridas y cinco personas fallecidas; peritos especializados en explosivos y genética ya trabajan en la “zona cero”.
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Tras la detonación de un coche bomba que sacudió al municipio de Coahuayana, Michoacán, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que ha iniciado una carpeta de investigación bajo el delito de delincuencia organizada. El ataque, perpetrado el pasado sábado 6 de diciembre, dejó un saldo trágico de cinco personas fallecidas y 12 lesionadas.

La institución encabezada por Ernestina Godoy detalló que el caso ha sido atraído por la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). Aunque inicialmente hubo versiones sobre una posible tipificación por terrorismo debido a la naturaleza del ataque, fuentes federales aclararon que las diligencias se centran en la estructura del crimen organizado que opera en la región.

Despliegue de alta especialidad

Para esclarecer los hechos, la FGR ha desplegado un equipo de élite en el lugar del siniestro. Se trata de 15 peritos del Centro Federal Pericial Forense y 11 policías federales ministeriales de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).

Este grupo multidisciplinario cuenta con especialistas en incendios y explosivos, balística, genética, arquitectura e ingeniería, quienes trabajan para recabar indicios en la escena del crimen, ubicada entre la avenida Ignacio López Rayón y la calle Allende, justo en el corazón de la cabecera municipal.

Cronología del terror

El estallido ocurrió cerca de las 12:00 horas del sábado. Según los primeros reportes, una camioneta tipo pickup cargada con explosivos fue detonada frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana.

Se presume que el conductor del vehículo murió al momento de accionar la carga explosiva. La onda expansiva alcanzó a transeúntes y miembros de la guardia comunitaria; algunas víctimas perecieron en el lugar, mientras que otras perdieron la vida durante su traslado a hospitales cercanos debido a la gravedad de las heridas.

Una región en disputa

Coahuayana, situado en la franja costera limítrofe con Colima, es un punto estratégico codiciado por el narcotráfico. Informes de seguridad indican una fuerte confrontación entre las autodefensas locales, lideradas por Héctor Zepeda Navarrete, alias ‘El Comandante Teto’, y células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que buscan controlar las rutas de trasiego de drogas provenientes de Sudamérica.

La investigación federal se realiza en coordinación permanente con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), con el objetivo de restablecer el orden en una zona que, apenas en septiembre, vio suspendidas sus clases debido a la violencia.


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