Fotografía: Irán enfrenta problemas de visado para el sorteo de este viernes.
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A tan solo dos días del sorteo final para la Copa Mundial 2026, la administración de Estados Unidos ha encendido las alarmas entre la comunidad internacional y migrante. Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el torneo, rehusó descartar la posibilidad de que agentes de control migratorio (ICE) realicen detenciones dentro de los estadios durante los partidos.

En una tensa conferencia de prensa en el Foreign Press Center, Giuliani enfrentó cuestionamientos sobre si el gobierno de Donald Trump garantizaría «zonas seguras» para los espectadores indocumentados. La respuesta fue tajante:

“He conocido al presidente durante 25 años; el presidente no descarta nada que pudiera ayudar a hacer seguros a los ciudadanos estadounidenses. Lo que no toleraremos serán alborotadores que amenacen la seguridad”, sentenció el funcionario.

Visas bajo la lupa de Seguridad Nacional

Aunque Giuliani insistió en que Estados Unidos ofrecerá una «cálida bienvenida» para mostrar su innovación y hospitalidad, la realidad administrativa parece contradecir el discurso. Si bien se prometió agilizar citas para portadores de boletos y se han reducido tiempos de espera en países como Argentina y Brasil, la política de «mano dura» persiste.

El funcionario aclaró que “cada decisión sobre un visado es una decisión de seguridad nacional”. Esto ya ha tenido repercusiones inmediatas: la delegación oficial de Irán informó que no asistirá al sorteo de este viernes tras la negación de visas a varios de sus integrantes. Asimismo, naciones como Haití permanecen bajo escrutinio, aunque se han logrado exenciones para los equipos deportivos.

Al ser cuestionado sobre los migrantes que ya residen en EE. UU. y desean asistir a los juegos, Giuliani sugirió una ruta poco viable para muchos: salir del país y solicitar un ingreso legal posterior.

Un Mundial politizado: 250 años de EU y la visita de Sheinbaum

El torneo, que se jugará en julio de 2026, coincidirá con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, un simbolismo que la Casa Blanca busca capitalizar. De hecho, se bromeó con la posibilidad de un partido entre EE. UU. e Inglaterra en Filadelfia el 4 de julio.

Este escenario sirve de preámbulo para la reunión de alto nivel que sostendrá el presidente Trump con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, en el marco del sorteo en el Centro Kennedy.

Adicionalmente, se espera que durante la gala del viernes, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, otorgue el nuevo «Premio de Paz FIFA» al mandatario estadounidense, un galardón creado recientemente tras las quejas de Trump por no haber recibido el Nobel.


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