Una ola de violencia extrema sacudió a este municipio, dejando un saldo oficial de ocho personas sin vida y al menos 11 heridos entre la tarde del sábado y la madrugada de este domingo 16 de noviembre. Los hechos incluyen una balacera masiva durante una carrera de caballos y el abandono de un cuerpo desmembrado en un punto turístico.
La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la cifra de víctimas. La jornada de terror culminó en las primeras horas del domingo, cerca de las 2:38 a.m., con un hallazgo que conmocionó a la ciudad.
Un cuerpo desmembrado fue abandonado en las escaleras de la «Puerta del Tiempo», uno de los accesos y puntos más concurridos de Parral. La víctima, un hombre de entre 30 y 35 años, presentaba evidentes huellas de tortura y heridas de bala.
#local #Policiaca | “Te pasaste de ver*** Piporro, con la familia no atte. El "7" GN. Ahí está tu mandadero marrano ay te va la mía”https://t.co/lpXbXxdxNd
— La Opción de Chihuahua (@LaOpcion) November 16, 2025
Junto a los restos se localizó una cartulina con un narcomensaje, presuntamente clavada en la espalda de la víctima, cuyo contenido textual fue reportado: “Te pasaste de berga Piporro con la Fam no marrano ay te ba la mia atte 7 ay están tu mandadero marrano los niños se respetan gn.”
El inicio: ataque en el hipódromo
Esta ola de violencia se desató la tarde del sábado en las instalaciones del Carril de Carreras Santa Teresa, ubicado en el kilómetro 2 de la carretera Parral-Jiménez.
Testigos y reportes indican que un comando armado, presuntamente ligado a la agrupación criminal «La Línea», irrumpió en el evento y abrió fuego. El ataque, que quedó parcialmente registrado en una transmisión en vivo del evento, desató el pánico entre los asistentes.
En el hipódromo, las autoridades localizaron a siete hombres sin vida, con edades de entre 20 y 35 años. La Unidad de Servicios Periciales aseguró en la escena múltiples cartuchos percutidos de calibres 7.62×39 (conocido como «cuerno de chivo»), .45 y 9 milímetros. Además, se confiscaron doce vehículos (siete pick-ups y cinco sedanes) que los agresores abandonaron en su huida.
Bloqueos y megaoperativo
Tras la balacera, se reportaron narcobloqueos en la carretera Parral-Jiménez. Los criminales utilizaron tractocamiones para obstruir los cuatro carriles, impidiendo tanto el paso de civiles como la rápida movilización de las corporaciones de seguridad que acudían a la emergencia.
En respuesta, el gobierno de Parral, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), la FGE, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, desplegó un fuerte operativo de vigilancia. Se instalaron filtros de revisión en todos los accesos a la ciudad, incluyendo las rutas de la Vía Corta, Jiménez, Matamoros y la zona serrana, en un intento por localizar a los responsables.

