La capital de Guerrero se prepara para volver a la vida. Tras dos días de tener la ciudad secuestrada por la violencia, las principales organizaciones de transporte público anunciaron que este miércoles 1 de octubre reanudarán sus rutas y servicios en su totalidad, un paso clave que ha permitido confirmar también el regreso a clases en las 500 escuelas que se vieron forzadas a cerrar.
El anuncio representa una luz de esperanza para una ciudadanía que vivió en vilo desde el fin de semana, cuando una ola de ataques incendiarios contra vehículos de transporte público, atribuida a una guerra entre grupos criminales, vació las calles.
La reactivación de las actividades se produce en el marco de un robusto operativo de seguridad en el que participan el Ejército, la Guardia Nacional, la Policía Estatal y personal de la Marina Armada que arribó para reforzar la vigilancia.
«Los más de 13 mil maestros de escuelas de la región Centro (…) deberán regresar a sus labores este 1 de octubre, mientras que ya haya sido restablecido el transporte público», confirmó el secretario general de la Sección 14 del SNTE, Silvano Palacios Salgado, dando el aval definitivo para la reapertura de los planteles educativos.
Crónica de una ciudad paralizada
El regreso a la normalidad pone fin a 48 horas de crisis. Como informó el medio local Quadratín Guerrero, la violencia que estalló el fin de semana paralizó no solo el transporte, sino también servicios en oficinas del Ayuntamiento, afectando la vida de miles de personas.
La decisión de suspender actividades, según detalló el dirigente sindical Silvano Palacios, fue un acuerdo para no poner en riesgo la integridad de los 13,000 docentes y miles de estudiantes de la región. El detonante fue una serie de ataques que, según reportes del periódico El Sur, incluyeron el incendio de al menos cuatro unidades del transporte público entre el domingo y el lunes.
Estoy en recorrido por varios puntos de Chilpancingo, supervisando personalmente los filtros de seguridad y escuchando la voz de la ciudadanía.
Desde ayer he girado instrucciones para reforzar la estrategia de seguridad en la capital.
Con la estrecha coordinación entre el… pic.twitter.com/LOg8QEnXjK
— Evelyn Salgado Pineda (@EvelynSalgadoP) September 29, 2025
La sombra de una tregua rota
Aunque la calma parece regresar, la causa de fondo de la crisis sigue latente. Un profundo análisis del diario MILENIO recuerda que la paz que vivió Chilpancingo por más de un año fue resultado de una inédita tregua mediada por sacerdotes entre los grupos criminales Los Tlacos y Los Ardillos.
Ese pacto, que frenó la guerra por el control de la extorsión en la ciudad, parece haberse roto. Los recientes ataques son un eco de la violencia vivida a principios de 2025, lo que mantiene a las autoridades y a la ciudadanía en alerta máxima.
Por ahora, la presencia de las fuerzas de seguridad ha sido suficiente para que transportistas y maestros sientan la confianza de volver a las calles. Sin embargo, la normalidad en Chilpancingo dependerá de que esta frágil calma se pueda sostener en los próximos días.

