La región de la Sierra-Costa y la Tierra Caliente de Michoacán vivieron una jornada de extrema violencia este domingo, cuando un comando de aproximadamente un centenar de hombres fuertemente armados, al servicio del CJNG, irrumpió en varias localidades. Los ataques, ocurridos a menos de 10 kilómetros de una base militar, evidencian la capacidad operativa del grupo criminal.
Asalto terrestre y muerte en Coahuayana
El primer frente del ataque se concentró en las comunidades de Santa María y El Ahijadero, en el municipio de Coahuayana. En esta última localidad, los sicarios asesinaron a tiros a tres habitantes, identificados como trabajadores jornaleros.
Casi al mismo tiempo, para sembrar el caos y bloquear la zona, otro grupo armado incendió un autobús de pasajeros sobre la carretera federal 200 Lázaro Cárdenas-Colima, a la altura del puente de Coahuayana.
From @Eco1_LVM, we have a photo of a OWA drone that was found in Zapotán.
The drone most closely resembles a DJI Avata 2, which is one of the FPV drone offerings from DJI. The one thing that doesn’t seem to match is the battery in the rear should have battery life lights. https://t.co/i7LQyHgDze pic.twitter.com/bdd63N1ubv
— Pernicious Propaganda (@natsecboogie) September 28, 2025
Según reportes de los pobladores, se solicitó apoyo a las fuerzas federales destacamentadas en la zona, pero la ayuda fue presuntamente negada. Ante esta situación, personal de la Guardia Comunitaria local intervino para repeler la agresión y frenar el avance del convoy criminal.
Ataque aéreo con drones en Tepalcatepec
De manera simultánea, a las 3 de la madrugada, otro comando del CJNG lanzó una ofensiva contra la pista de aterrizaje conocida como “La Parota”, en el municipio de Tepalcatepec. Este aeródromo es considerado un bastión del Cártel de Tepalcatepec, liderado por Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo Farías”, rival del CJNG.
Los criminales utilizaron armamento de guerra, incluyendo fusiles Barrett calibre .50, y lanzaron al menos seis explosivos desde drones. El ataque resultó en la destrucción de tres avionetas particulares. A pesar de la magnitud de la agresión, la Policía Municipal que resguardó la escena confirmó que no se registraron personas lesionadas en este punto.
Tras los hechos, elementos de la Guardia Civil, Guardia Nacional y el Ejército Mexicano desplegaron un operativo en la región, incluyendo sobrevuelos con un helicóptero artillado, en una zona que permanece bajo máxima tensión por la disputa territorial.

