Mauricio Fernández Garza, el hombre que moldeó durante décadas el municipio más rico de Latinoamérica y se convirtió en una de las figuras políticas más extravagantes y poderosas de México, ha muerto. El cuatro veces alcalde de San Pedro Garza García falleció la noche del lunes en su residencia a los 75 años, sucumbiendo a un cáncer de pulmón contra el que decidió dejar de luchar.
Su fallecimiento no fue una sorpresa, sino una decisión. El pasado 15 de septiembre, en una conferencia de prensa que sirvió como su despedida pública, Fernández, visiblemente afectado por la enfermedad, en silla de ruedas y con una máscara de oxígeno, anunció su retiro. “Ya paré todos mis tratamientos, decidí dejarme a la buena de dios. Ha sido pesadísimo tanto la quimio como la inmuno, y la realidad es [estar] nomás pateando el bote”, declaró con la cruda sinceridad que lo caracterizó toda su vida.
Las reacciones no se han hecho esperar. El gobernador de Nuevo León, Samuel García, lamentó el deceso y confirmó que se mantendrá en pie un homenaje que ya preparaban para él. “Puso todos sus esfuerzos en hacer de San Pedro un lugar seguro, pero también un epicentro cultural. Se va con la satisfacción de haber cumplido: servir a su comunidad hasta el último momento”, escribió el mandatario.
Quiero compartirles que por causas de salud he solicitado licencia por 2 semanas para posteriormente presentar mi renuncia al cargo.
Lo hago como un acto de responsabilidad y lo hago con la cara en alto, con la satisfacción de haberlo dado todo por nuestra ciudad. pic.twitter.com/R8B7HLMymy
— Mauricio Fernández (@MauricioFdzGa) September 15, 2025
Del coleccionista al ‘tiktoker’
Heredero de las influyentes familias Fernández y Garza Sada, Mauricio Fernández fue mucho más que un político. Su vida fue un mosaico de pasiones que iban desde los negocios hasta el arte y la paleontología. Como coleccionista, amasó un acervo de más de 3,500 piezas que exhibió en su museo personal, La Milarca, un recinto que se convirtió en su gran legado cultural para San Pedro.
Su afición por los fósiles fue tal, que un nuevo género de plesiosaurio descubierto en Nuevo León fue bautizado en su honor como Mauriciosaurus. En sus últimos años, reinventó su imagen pública y se convirtió en un improbable fenómeno de TikTok, donde el “Tío Mau”, como era conocido, acumuló más de dos millones de seguidores compartiendo anécdotas de su vida y de su vasta colección.
El «alcalde rudo» y sus polémicas
Sin embargo, su legado también está marcado por la controversia. Durante sus mandatos, especialmente entre 2009 y 2012, en plena «guerra contra el narco», implementó métodos de seguridad que fueron tan efectivos como cuestionados. Creó un polémico grupo de inteligencia conocido como el «Grupo Rudo», diseñado para “limpiar” San Pedro del crimen organizado.
Famoso por su estilo directo y desafiante, nunca dudó en “agarrar el toro por los cuernos”. En su toma de protesta de 2009, anunció la muerte de un capo antes de que las autoridades lo confirmaran oficialmente, sentenciando: “Aquí lo van a entender por las buenas o por las malas”. Sus políticas convirtieron a San Pedro en una «burbuja» de seguridad y exclusividad, una estrategia aplaudida por sus residentes pero criticada por fomentar la segregación.
En sus últimos días, se mostró en paz con su destino. “La muerte la tengo muy superada desde hace más de 50 años. Para mí es algo muy natural”, declaró en una de sus últimas entrevistas. Tras su fallecimiento, se realizaron guardias de honor en La Milarca y sus servicios funerarios se llevan a cabo de manera privada, como fue su deseo. Mauricio Farah Giacoman, secretario del Ayuntamiento, quedará como encargado del despacho en la alcaldía.

