Fotografía: Un juez federal emitió una orden de aprehensión contra el empresario Roberto Blanco Cantú.
Compartir

La Fiscalía General de la República (FGR) ha puesto en su mira a uno de los objetivos prioritarios en la lucha contra el llamado «huachicol fiscal». Un juez federal giró una orden de aprehensión contra el empresario regiomontano Roberto Blanco Cantú, mejor conocido como «El Señor de los Buques» o «Roberto Brown», acusado de orquestar una sofisticada red de contrabando de hidrocarburos que operaba con impunidad en los principales puertos del país.

La orden de captura, emitida por un juez de control en Baja California, deriva directamente del aseguramiento de más de 8 millones de litros de combustible ilícito en Ensenada el pasado mes de marzo. Según un reporte del diario EL UNIVERSAL, el mandamiento judicial también incluye a tres de sus socios: José Isabel Murguía Santiago, José René Tijerina Mendoza y Jesús Tadeo Amaya Olvera, además del exjuez Anuar González Hemadi, quien ya se encuentra detenido.

Sin embargo, el caso de Ensenada es solo la punta del iceberg. La investigación, revelada ampliamente por la revista Proceso, vincula a Blanco Cantú con un decomiso «histórico» ocurrido también en marzo en el puerto de Altamira, Tamaulipas. Allí, el buque Challenge Procyon, ligado a la empresa Intanza, propiedad del ahora prófugo, descargó más de 10 millones de litros de diésel que ingresaron al país con documentación falsa que lo catalogaba como «aditivos para lubricantes».

Este evento destapó una estructura paralela de tráfico de combustible que, según la investigación, involucra a agentes aduanales, altos mandos de la Secretaría de Marina (SEMAR), empresarios y redes criminales. Fuentes federales confirmaron a Proceso que la FGR tiene evidencia de que el desembarque fue protegido por marinos asignados a las aduanas, entre ellos los hermanos Roberto y Fernando Farías Laguna, quienes habrían facilitado el ingreso de al menos 31 buques bajo esta modalidad.

El modus operandi de la red consistía en importar el combustible desde Texas a través de empresas fachada como Mefra Fletes y AMOL, que no contaban con permisos para ello. Una vez en México, el hidrocarburo era distribuido en pipas de compañías propiedad de Blanco Cantú, como Auto Líneas Roca.

De acuerdo con una investigación del portal Código Magenta, el perfil de «El Señor de los Buques» trasciende al de un simple contrabandista. Se le investiga por sus presuntos nexos con el crimen organizado a través de su hermano, Rigoberto Blanco Cantú, y su cuñado, Marco Antonio Medina, ambos señalados por Estados Unidos como operadores de Carlos Fabián Martínez, yerno del narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén. Asimismo, uno de sus socios, José Isabel Murguía Santiago, es hermano de un exalcalde de Jalisco actualmente preso por sus vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La FGR considera que los sospechosos, quienes ya han desocupado sus domicilios fiscales en Nuevo León, cuentan con amplios recursos económicos para evadir la justicia. La eventual captura de Roberto Blanco Cantú es vista como un paso crucial para desmantelar por completo esta red de corrupción y huachicol marítimo transnacional que operaba a la vista de las autoridades encargadas de vigilar los puertos mexicanos.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *