Fotografía: El conductor del vehículo y la tía de la niña fueron detenidos, mientras el caso expone la grave situación de la niñez en situación de calle en Morelos. Crédito: Especial.
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Una niña de cuatro años, identificada como Imelda “N”, murió de forma instantánea la tarde de este miércoles tras ser atropellada por un camión de reparto en la avenida Plan de Ayala, justo en la Glorieta de la Luna, uno de los puntos con mayor afluencia vehicular de la ciudad. La menor se encontraba bailando entre los coches detenidos por el semáforo para pedir dinero a los conductores.

El fatal accidente, ocurrido alrededor de las 18:00 horas, ha conmocionado a la sociedad y ha puesto de manifiesto una tragedia anunciada. Según múltiples testimonios, automovilistas y transeúntes ya habían advertido en repetidas ocasiones al grupo de adultos que acompañaba a la niña sobre el grave peligro que corría, pues su corta estatura la hacía invisible para los conductores de vehículos grandes.

El conductor del camión, que presuntamente no se percató de la presencia de la pequeña, la arrolló con las llantas traseras. Aunque los servicios de emergencia fueron llamados de inmediato, los paramédicos solo pudieron confirmar que ya no contaba con signos vitales.

Detenidos y una historia de abandono

Tras el incidente, testigos impidieron que el conductor huyera y fue entregado a la policía municipal de Cuernavaca. Asimismo, las autoridades detuvieron a la tía de la víctima, Yakelin “N”, quien estaba a su cargo y ahora enfrenta posibles cargos por omisión de cuidados.

Las primeras investigaciones han revelado una profunda historia de vulnerabilidad. La familia es originaria de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y pertenece a una comunidad indígena, lo que ha requerido la intervención de traductores para las diligencias ministeriales. Trascendió que la madre de Imelda la abandonó cuando tenía apenas siete meses, dejándola al cuidado de su tía. Además, la pequeña nunca fue registrada oficialmente, por lo que no contaba con un acta de nacimiento, complicando aún más los trámites legales.


Respuesta institucional ante la tragedia

El caso escaló hasta la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz. El secretario de Seguridad, Miguel Ángel Urrutia Lozano, informó que la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, instruyó a su gabinete a tomar medidas urgentes.

La orden incluye proporcionar albergue y alimentos a través del DIF a otros menores en situación similar para evitar que se expongan al peligro, así como ofrecer apoyo económico y opciones de trabajo a los tutores de la víctima.

Mientras el cuerpo de Imelda permanece en el Servicio Médico Forense y la Fiscalía General del Estado avanza en la investigación para deslindar responsabilidades, su muerte deja una dolorosa reflexión sobre el trabajo infantil y el desamparo que enfrentan los niños más vulnerables en los cruceros del país.


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