Camiones pesados que descargan mercancía durante todo el día y la noche, cientos de diableros y motonetas inundando las calles y el trasiego de consumidores que se pelean escasos espacios de banquetas, muestran el otro efecto devastador de la gentrificación comercial que ha convertido al Centro Histórico de la Ciudad de México, en el nuevo paraíso asiático. La nueva “mini China” crece en todo su esplendor.
La autoridad del Centro Histórico encabezado por su Coordinador, Carlos Cervantes Godoy informó que se tiene un mapeo minucioso de calle por calle y casa por casa para dar paso a un proceso integral de remodelación que permita la conservación de esta importante zona considerada como Patrimonio Histórico de la Humanidad. Cervantes Godoy, en entrevista con Diario Huellas adelantó que de meses atrás se afina un programa que permitirá edificar, a lo largo del sexenio, cuatro mil 600 viviendas nuevas en el Centro Histórico, las cuales albergarán a más de 16 mil habitantes. Incluso ya se han adquirido 10 predios para este fin.
REVISARÁN USOS DE SUELO
Derivado de este panorama, la autoridad capitalina analiza cuatro acciones urgentes: revisar el uso de suelo y permisos de inmuebles ocupados por comercio asiático; reforzar la fiscalización aduanera para evitar evasión de aranceles; implementar campañas para proteger y diferenciar al comercio local y artesanal; y diseñar polígonos de restricción comercial que preserven la vocación habitacional y cultural del Centro Histórico, como lo recomendó el organismo empresarial. En paralelo, en coordinación con la Secretaría de Vivienda y la Autoridad del Centro Histórico se realiza un diagnóstico sobre el número de predios que son utilizados de forma ilegal como bodegas, principalmente de artículos chinos, violando el Programa Parcial de Desarrollo Urbano de la zona, con atención prioritaria a la Merced, la zona más afectada y sus alrededores.“Estamos haciendo un seguimiento junto con la Autoridad del Centro Histórico y otras instancias sobre el mal uso de los predios (…) Es un diagnóstico del gobierno para saber en dónde se está registrando esta problemática, está muy focalizada”, dijo el funcionario.
DESALOJOS CON FAJOS DE DINERO EN MANO
El crecimiento desbordado de comercios asiáticos en esta zona, se ha vuelto una lacerante realidad, mediante desalojos inducidos con fajos de billetes en mano, para inducir a sus propietarios a cambiar de inquilino, como lo reseñan decenas de afectados por esta modalidad.
De esta manera explosiva, mercancías chinas y coreanas han invadido el corazón de la CDMX ante el colapso explosivo de locales, bodegas y plazas de productos chinos.Su crecimiento descontrolado en esta importante zona de la capital, ha provocado afectaciones económicas, sociales y riesgos de protección civil en la zona, aseguró la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO CDMX). El crecimiento explosivo de locales, plazas y bodegas dedicadas a la comercialización de productos chinos ha colapsado y pauperizado el Centro Histórico, donde en cualquier calle y a toda hora del día transitan “diableros” con cargas de hasta tres metros de mercancías.
CHINOS DESPLAZAN A COMERCIANTES MEXICANOS
Además, decenas de edificios históricos y hasta estacionamientos de dos o tres pisos ahora se han convertido en plazas y bodegas con más de 400 locales, informaron comerciantes del Centro Histórico. De acuerdo con un análisis elaborado por el organismo, existen más de 600 bodegas y plazas operadas por empresarios chinos, muchas de ellas instaladas en edificios históricos o estacionamientos reconvertidos de forma irregular. En calles como Peña y Peña, Manuel Doblado y Bolivia, se detectó que departamentos habitacionales fueron transformados en bodegas, mientras que en puntos como Izazaga 89 se clausuraron plazas por operar sin permisos y por representar peligros estructurales. En la calle de Apartado, por ejemplo, había una plaza dedicada a la venta de bisutería, donde todos los dueños de esos locales eran mexicanos y la derrama económica que generaban se quedaba en el mercado nacional. “Ahora, los dueños de esos puntos de venta son chinos”.
DE PLAZA IZAZAGA AL CENTRO HISTÓRICO
Comerciantes del Centro Histórico denuncian expansión irregular de comercio chino y amenazas y exigieron al Gobierno de la Ciudad de México frenar lo que consideran una invasión y pidieron que se investigue la ocupación de predios “La autoridad debe explicar qué beneficio tiene esa inversión para la economía del país y si representa un beneficio para los mexicanos autorizar todas estas plazas”, señaló con anterioridad, José Luis Santiago, representante de la famosa calle de “Las Novias”. Indicó que la llegada de productos de origen asiático no solo ha desplazado el comercio nacional, sino también ha encarecido las rentas en la zona y ha destruido la industria textil, como son las fábricas de ropa deportiva, de trajes típicos y bordadores.
Al momento se tienen identificadas al menos 11 plazas de las más grandes y conocidas, como son: Plaza Izazaga 89 (con 16 pisos y más de 46 tiendas por piso), Plaza Peña y Peña, Plaza Izazaga 38, Izazaga 151 (con 5 pisos), Flamencos 9, Centro de Importadores, Plaza Chinos Mayoreo, Sasa Life Style, Importadora Comercial Oriental, Teng Da y Bodega China.
De acuerdo con el presidente del Consejo Para el Desarrollo del Pequeño Comercio (ConComercio), Gerardo López Becerra, el comercio chino en el Centro Histórico también ha ido de la mano del crecimiento del ambulantaje. Estimó que tan sólo en la zona de Isabel la Católica hay alrededor de 17 edificios dedicados a la venta de mercancías asiáticas, mientras que en la zona de la vieja Merced, República de Argentina, Belisario Domínguez, El Carmen y Granaditas hay al menos 25 edificios más. “En el Centro Histórico podría haber alrededor de 40 centros comerciales chinos, sin tomar en cuenta las bodegas y los changarritos”, apuntó.
FLORECE EL CIERRE DE NEGOCIOS
En estos lugares se ofrece una gran variedad de productos de bajo costo y calidad, que van desde cosméticos, juguetes, artículos de papelería, productos electrónicos, utensilios de cocina y para el hogar, belleza, herramientas, bisutería, zapatos, mochilas y bolsas, entre muchos otros. Estudios de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) advierten que la entrada de productos asiáticos provoca una distorsión en el mercado que daña la industria nacional, provocando el quiebre de empresas, cierre de negocios y, por ende, pérdida de empleo. CANACO advirtió que el peso de la mercancía en inmuebles no diseñados para almacenamiento supone un riesgo permanente de colapso, además de que ya se han registrado incendios en algunos de estos espacios.
HILO : Todos hablamos de la gentrificación en la Roma y la Condesa, de los nómadas digitales y las rentas impagables en dólares. Pero hay otra gentrificación, más silenciosa y profunda, que está transformando el corazón comercial de México: Tepito y el Centro Histórico. pic.twitter.com/gq3aKaITTI
— Caza Toy (@CazaToy) July 6, 2025
El estudio también reveló que la expansión del comercio asiático ha desplazado al comercio tradicional, con más de 3,500 establecimientos chinos que hoy representan el 20% del total en el Centro Histórico. El organismo empresarial señaló que estas prácticas han provocado una caída del 60% en las ventas del comercio formal en la zona. Según el diagnóstico, el peso de la mercancía almacenada en inmuebles no diseñados para uso comercial representa un riesgo latente, sumado a incendios ya registrados en algunas bodegas. Incluso, se detectó el uso de supuestas organizaciones indígenas como fachada para introducir y distribuir mercancía de origen chino.
El efecto de bodegas y plazas que venden contrabando chino gentrifican el Centro Histórico de la CDMX y perjudican a comerciantes establecidos, sostiene Canaco. El organismo dirigido por Vicente Gutiérrez Camposeco, urgió a tomar acciones inmediatas para evitar que plazas ilegales, como la clausurada en Izazaga 89 tengan que ser intervenidas por operar sin permisos y por representar riesgos estructurales y de protección civil. El peso de la mercancía almacenada en inmuebles no diseñados como bodegas es un peligro latente para los habitantes de la Ciudad de México, afirmó el organismo donde está afiliado el pequeño comercio.
Agregó que la operación ilegal y los riesgos estructurales por la operación de las plazas chinas han generado algunos incendios, que se han registrado en los últimos meses. Recordó que hay más de 3 mil 500 establecimientos asiáticos, que representan el 20 por ciento del total en la zona, lo cual afecta a negocios históricos como tiendas de vestidos de novia y muebles, entre muchos más. Explicó que han comprobado que el 80 por ciento de las 155 vecindades carecen de dueño, según una revisión en el Registro Público de la Propiedad. Sin embargo, aunque no hay datos del titular de los predios, se publican más de tres veces en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, con la intención de que el dueño pueda enterarse y presentarse ante las autoridades. En caso de encontrar al dueño, el gobierno de la ciudad ofertará para la compra del predio y así construir vivienda o si no está de acuerdo, revertirán la expropiación.
Hasta el año 2020, había 30 mil habitantes en el perímetro A, pero todavía falta actualizar esos datos y hacer un balance del despoblamiento que ha padecido el corazón de la capital.
Actualmente hay cuatro mil 200 viviendas rentadas a través de Airbnb en esa zona, mientras que en 2014 sólo había 200 predios bajo esa modalidad, informó Edgar Barrera, habitante y parte del colectivo Humanizar Cuauhtémoc.

