El asfalto de la Calzada de Tlalpan se convirtió este martes 19 de agosto en el escenario de una lucha por la supervivencia. Con gritos de «¡no al desplazamiento!», un contingente de aproximadamente 200 trabajadoras sexuales tomó una de las arterias más importantes de la capital para alzar la voz contra un proyecto que, aseguran, amenaza con borrar su única fuente de ingresos: la nueva ciclovía.
La protesta, que provocó el cierre de la vialidad desde Viaducto hasta la calle Coruña por más de una hora, no es solo por un carril para bicicletas. Para ellas, representa una política de desarrollo urbano que las invisibiliza y las expulsa. «Nos están desplazando sin alternativas y con ello nos dejan sin manera de sobrevivir», expresó una de las manifestantes, argumentando que el proyecto pone en riesgo el sustento de más de cinco mil mujeres que por años han encontrado en esta zona un espacio para trabajar.
Las mujeres exigen ser incluidas en las mesas de diálogo con las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, de las que afirman haber sido completamente excluidas. «Nadie nos preguntó, nadie se acercó a nosotras para entender cómo nos impactaría», señalaron mientras arrastraban las barreras de plástico naranja que ya delineaban la controvertida obra.
Una lucha que va más allá de la ciclovía
Este nuevo conflicto se suma a una vulnerabilidad histórica. Apenas en noviembre del año pasado, estas mismas mujeres denunciaron públicamente ser víctimas de extorsión y «cobro de piso» por parte del grupo criminal La Unión Tepito, que les exigía cuotas de hasta 500 pesos por servicio bajo amenazas de muerte y violencia física.
«Nos amenazan, nos golpean, y ahora el gobierno nos quiere quitar el poco espacio seguro que nos queda», comentó una trabajadora que prefirió el anonimato. La construcción de la ciclovía, argumentan, no solo reconfigura el espacio físico, sino que también podría fragmentar sus redes de apoyo y seguridad, dejándolas aún más expuestas a la delincuencia.
Tras la movilización, personal de la Secretaría de Diversidad Sexual y de Género se acercó para proponer una mesa de diálogo, petición que fue aceptada por las manifestantes. Sin embargo, no detuvieron su marcha, que continuó hacia el sur de la ciudad, escoltadas por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), como un recordatorio de que su lucha sigue en pie.
17:34 #PrecauciónVial | Manifestantes de la Calzada de Tlalpan al Sur se recorren hacia Viaducto. #AlternativaVial. 5 de Febrero, Simón Bolívar y Dr. José María Vértiz. pic.twitter.com/jht6urE4Qq
— OVIAL_SSCCDMX (@OVIALCDMX) August 19, 2025
Mientras el gobierno capitalino defiende la ciclovía como parte de una necesaria política de movilidad sustentable, para las mujeres de Tlalpan el proyecto es una amenaza directa. La pregunta que queda en el aire es si el desarrollo urbano puede y debe pasar por encima de los derechos y la supervivencia de sus habitantes más vulnerables.

