Fotografía: Su proyecto se centra en continuar la "transformación" y elevar el nivel del debate, en una contienda donde también compiten las legisladoras Guadalupe Chavira y Verónica Camino.
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La carrera por la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República tiene una nueva y decidida contendiente. La senadora Laura Itzel Castillo confirmó este domingo su aspiración para suceder a Gerardo Fernández Noroña, cuyo mandato finaliza el próximo 31 de agosto. «He tomado la decisión firme de contender», aseguró en una declaración que agita la contienda interna de Morena.

Con una trayectoria forjada en la izquierda y el movimiento de transformación, Castillo Juárez subrayó que su principal objetivo será dar continuidad a la construcción del «segundo piso de la transformación». Para ello, a partir de esta semana, iniciará un diálogo intensivo con los miembros de su fracción parlamentaria para consolidar el mayor respaldo posible.

«Vengo de una lucha de hace muchos años, sufriendo incluso la represión», recordó la legisladora, enmarcando su candidatura no solo como un movimiento político, sino como la continuación de un legado. En este sentido, evocó una de las frases de su padre, el ingeniero Heberto Castillo: «Lo importante no es de dónde venimos sino hacia dónde vamos», como un llamado a la unidad dentro de su bancada.

En caso de ser elegida, uno de sus principales compromisos será dignificar el debate parlamentario. «Yo siempre he creído que la política es un vehículo civilizatorio», afirmó, prometiendo conducir las sesiones con orden y respeto entre las distintas fuerzas políticas. «Podemos tener un debate fuerte pero respetuoso. Pienso que tengo el temple para eso», sentenció.

Tres mujeres en la contienda por un puesto clave

La postulación de Laura Itzel Castillo la sitúa en una terna de mujeres morenistas que buscan liderar la Cámara Alta, en cumplimiento de un acuerdo interno de equidad de género. Junto a ella, han levantado la mano las senadoras Guadalupe Chavira y Verónica Camino Farjat.

Guadalupe Chavira, por su parte, se presenta como un perfil «conciliador» con experiencia en presidir órganos legislativos, y ha hecho hincapié en la necesidad de sumar para sacar adelante las reformas pendientes. Mientras tanto, Verónica Camino ha abogado por un proceso plenamente democrático al interior de la bancada para que sea la mayoría quien decida quién posee los atributos necesarios para el cargo.


El proceso de definición y el factor Sheinbaum

La decisión final recaerá en los senadores de Morena, quienes votarán en su reunión plenaria a finales de este mes. Aunque el proceso es interno, Laura Itzel Castillo consideró «fundamental» que se consulte la opinión de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Fuentes internas señalan que Castillo cuenta con el respaldo del coordinador de la bancada, Adán Augusto López Hernández, y del propio Fernández Noroña. Sin embargo, mientras la contienda se cierra, el aún presidente del Senado no descarta la posibilidad de ser ratificado, expresando su deseo de presidir la histórica sesión del 1 de septiembre.

El relevo en la Mesa Directiva será crucial para el arranque del nuevo periodo ordinario, donde el Congreso enfrentará retos como la discusión del presupuesto 2026 y la implementación de proyectos estratégicos del gobierno federal. La mujer que asuma la presidencia no solo dirigirá los debates, sino que será una figura clave en la gobernabilidad y la cohesión del bloque mayoritario.


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