Fotografía: El banco central opta por una reducción de 25 puntos base, un ajuste menor a los recortes previos de 2025.
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El Banco de México (Banxico) ha decidido moderar la velocidad de su ciclo de relajación monetaria. La Junta de Gobierno anunció este jueves una disminución de 25 puntos base en la Tasa de Interés Interbancaria, fijándola en un

Fotografía: El banco central opta por una reducción de 25 puntos base, un ajuste menor a los recortes previos de 2025.

7.75% a partir del 8 de agosto. Esta medida, aunque anticipada por el mercado, marca un cambio de estrategia respecto a los recortes de 50 puntos aplicados en reuniones anteriores de 2025.

La decisión no fue unánime. Se alcanzó por una mayoría de cuatro de los cinco miembros de la Junta : la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores Galia Borja Gómez, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo votaron a favor de la reducción. Por segunda vez consecutiva, el subgobernador

Jonathan Heath fue la voz disidente, votando por mantener la tasa sin cambios en 8.00%.

El ajuste ocurre en un contexto de aparente mejora en la inflación. El comunicado oficial destaca que la inflación general anual disminuyó significativamente, pasando de 4.51% a 3.51% entre junio y julio , un logro impulsado principalmente por la caída en el componente no subyacente. Sin embargo, el banco central enfrenta un panorama complejo. La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles y es un mejor indicador de la tendencia a mediano plazo, mostró una ligera alza en el mismo periodo, de 4.20% a 4.23%. Además, las expectativas de inflación para el cierre de 2025 han aumentado , y las de mayor plazo se mantienen por encima de la meta oficial del 3%.

Para justificar una relajación más cautelosa, la Junta de Gobierno ponderó «la debilidad que ha venido mostrando» la actividad económica , a pesar del crecimiento superior al esperado en el segundo trimestre de 2025.

Entre los riesgos que podrían presionar los precios al alza, Banxico enumera una posible depreciación del peso, conflictos geopolíticos, la persistencia de la inflación subyacente y presiones de costos. Un factor clave de incertidumbre son los «cambios de política económica por parte de la nueva administración estadounidense», cuyos efectos podrían generar presiones inflacionarias en ambas direcciones.

A pesar de los desafíos, el Banco de México mantiene su proyección de que la inflación general convergerá a la meta del 3% hacia el

tercer trimestre de 2026. La institución reafirmó que las futuras decisiones dependerán de la información disponible para asegurar una convergencia ordenada y sostenida hacia su objetivo prioritario.

¿Qué significa este cambio para tu bolsillo?

Entender la «tasa de interés» es más fácil de lo que parece. Imagina que es el costo del dinero. Cuando pides prestado, pagas un interés. Cuando ahorras, el banco te paga un interés.

La decisión de Banxico de bajar la tasa, aunque sea poco, tiene efectos directos en tu vida diaria:

Si tienes deudas (créditos): ¡Es una buena noticia! Que la tasa baje significa que los créditos nuevos para comprar un coche, una casa o usar la tarjeta de crédito tienden a ser más baratos. Los intereses que pagarás serán menores.

Ejemplo práctico: Si pides un préstamo personal de $10,000 pesos, en lugar de pagar $800 de interés anual (con la tasa al 8.00%), ahora pagarías $775 (con la tasa al 7.75%). El cambio es pequeño, pero en montos grandes como una hipoteca, el ahorro es considerable.

Si tienes ahorros o inversiones: Aquí el efecto es el contrario. Los rendimientos que recibes por tu dinero en el banco o en instrumentos como los Cetes podrían disminuir.

Ejemplo práctico: Si tus ahorros te generaban $800 de ganancia al año, con la nueva tasa podrían darte solo $775. Tu dinero crece un poco más lento.

¿Por qué Banxico hace esto?


Al «bajarle a la intensidad» del recorte, el Banco de México envía una señal de cautela. Está tratando de encontrar un equilibrio: por un lado, quiere

incentivar la economía (haciendo el crédito más barato para que la gente consuma y las empresas inviertan) , pero por otro, no puede bajar la tasa muy rápido porque la

inflación subyacente sigue siendo persistente y hay riesgos en el horizonte. En resumen, pisan el acelerador, pero con mucho cuidado


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