El mercado industrial de la Zona Metropolitana del Valle de México vive un momento de auge sin precedentes, con una demanda que supera la oferta disponible y una clara hoja de ruta hacia el futuro. Un nuevo reporte de la firma de servicios inmobiliarios CBRE para el segundo trimestre de 2025 confirma el dominio absoluto del corredor Cuautitlán, Tultitlán y Tepotzotlán (CTT) como el actual motor de la región, al mismo tiempo que posiciona a la zona de Zumpango-AIFA como el indiscutible polo de crecimiento a futuro.
La actividad industrial en la región registró una demanda (absorción bruta) de 640 mil metros cuadrados en el primer semestre del año, cifras que superan significativamente los niveles pre-pandemia y demuestran la sólida confianza del mercado.
CTT: El rey indiscutible con espacios agotados
El corredor CTT no solo es el líder, sino que opera prácticamente a su máxima capacidad. Según el informe, esta zona concentró el 47% de toda la actividad industrial y el 91% de la nueva oferta de naves que ingresó al mercado.
Su éxito es tal que la tasa de vacancia (espacios disponibles) en este corredor es de apenas un 0.8%, un nivel extraordinariamente bajo que indica una escasez de espacios y una altísima demanda, impulsada principalmente por empresas de logística (69%) y comercio electrónico (31%).
Zumpango-AIFA: La nueva joya de la corona industrial
Mientras el CTT está consolidado, el futuro del crecimiento industrial del centro del país apunta claramente hacia el norte, a la zona de influencia del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
El reporte de CBRE es contundente: de los más de 3.3 millones de metros cuadrados de nuevos proyectos que están en fase de planeación, la zona de Zumpango-AIFA acapara un impresionante 54%. Esto la convierte, por mucho, en la apuesta más fuerte para la expansión industrial, superando al propio CTT (26%) y a Hidalgo (15%).
Este crecimiento se ve impulsado por la demanda de grandes centros de distribución (big boxes) y por la alta tasa de pre-arrendamientos, donde las empresas rentan los espacios incluso antes de que su construcción finalice, una clara señal de la urgencia y confianza en el mercado.
En resumen, el Valle de México presenta un panorama de dos velocidades: un motor tradicional que funciona a toda máquina y un nuevo horizonte de desarrollo que promete reconfigurar el mapa logístico del país en los próximos años.

