El territorio mexicano se convertirá en un campo de batalla meteorológico durante la última semana de julio. Por un lado, la combinación de la nueva Onda Tropical N° 16 y el monzón mexicano promete un necesitado respiro a la sequía y el calor en gran parte del país; por el otro, una persistente ola de calor continuará sofocando a los estados del norte con temperaturas extremas.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la interacción de múltiples fenómenos generará un complejo panorama de lluvias, vientos y altas temperaturas a lo largo y ancho de la República.
Lluvias por regiones: ¿dónde sacar el paraguas?
Noroeste Bajo el Monzón: El ya establecido monzón mexicano seguirá generando lluvias de fuertes a muy fuertes, acompañadas de descargas eléctricas, en Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Nayarit.
Sur y Sureste con la Onda Tropical 16: Este nuevo sistema ingresará por la Península de Yucatán y se desplazará por el sur del país, provocando las precipitaciones más intensas de la semana en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán.
Centro y Occidente con Inestabilidad: Diversos canales de baja presión, en combinación con la humedad de ambos océanos, causarán chubascos y lluvias fuertes con posible caída de granizo en estados como Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla, Hidalgo, Guanajuato, Estado de México y la Ciudad de México.
La contracara: el calor que no Se rinde
A pesar de la llegada de las lluvias, el SMN advierte que la canícula 2025 sigue presente. Una ola de calor mantendrá el termómetro en niveles críticos, principalmente en:
Temperaturas superiores a 45 °C: Zonas de Baja California y Sonora.
Temperaturas de 40 a 45 °C: Baja California Sur y Sinaloa.
Temperaturas de 35 a 40 °C: Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, entre otros estados del norte y costas del Pacífico.
Alerta en el Pacífico: Vigilan Posible Ciclón «Gil»
Para completar el panorama, el SMN ha informado sobre la vigilancia de una zona de baja presión al sur de las costas de Guerrero y Michoacán. Este sistema presenta un 60% de probabilidad de evolucionar a una depresión tropical a finales de esta semana, la cual, de intensificarse, se convertiría en el ciclón Gil.
Las autoridades exhortan a la población a mantenerse informada y tomar precauciones, ya que las lluvias intensas podrían ocasionar deslaves, inundaciones y el aumento en los niveles de ríos y arroyos.

