Fotografía: La operación, que resultó en 18 arrestos y el decomiso de un arsenal, desató una violenta reacción con bloqueos y quema de vehículos.
Compartir

La tranquilidad del estado fue puesta a prueba este fin de semana, pero la respuesta de las autoridades fue contundente. Un operativo conjunto entre fuerzas estatales y federales culminó con la detención de un total de 27 presuntos criminales, luego de desarticular un campamento delictivo y sofocar la violenta reacción que intentó sembrar el caos en varios puntos de la entidad.

La operación, enmarcada en la estrategia «Blindaje Aguascalientes», tuvo su origen en el municipio de Rincón de Romos. En un campamento clandestino, elementos del Ejército, Guardia Nacional y la Policía Estatal lograron la captura de 18 individuos, presuntamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).


Durante la intervención, las autoridades aseguraron un arsenal de guerra que incluía 20 armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, un aditamento lanzagranadas, 28 chalecos tácticos, cascos, cientos de cartuchos útiles y un kilogramo de polvo blanco con las características de una droga sintética.

La reacción y la contraofensiva

Como respuesta al operativo, células criminales desataron una serie de actos vandálicos, incendiando vehículos y negocios y estableciendo bloqueos carreteros para intentar infundir pánico entre la población.

No obstante, la coordinación entre la Agencia Estatal de Investigación Criminal y las corporaciones de seguridad permitió una rápida movilización. Mediante patrullajes y sobrevuelos, se implementó una cacería que resultó en la detención de otras nueve personas, identificadas como las responsables directas de los bloqueos y daños.

El Fiscal General del Estado, Manuel Alonso García, fue enfático al señalar que no se permitirá que se altere la paz en la entidad. «La Fiscalía está actuando con determinación y responsabilidad. Los trabajos de investigación continúan y no se descartan nuevas detenciones», afirmó, confirmando que los 18 detenidos en el campamento fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) por la naturaleza del armamento, mientras que los nueve restantes enfrentan cargos en el fuero común.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *