El movimiento en contra de la gentrificación en la Ciudad de México gana fuerza y expande su foco geográfico. Luego de la primera protesta que tomó las calles de las colonias Roma y Condesa, se ha convocado a una segunda marcha, esta vez en la zona sur de la capital, para visibilizar cómo el fenómeno afecta a nuevas áreas.
La cita es el próximo domingo 20 de julio a las 15:00 horas. El punto de partida será la estación Fuentes Brotantes de la Línea 1 del Metrobús, desde donde los manifestantes avanzarán hacia la zona de El Caminero, en la alcaldía Tlalpan.
La elección de esta nueva ruta no es casual. De acuerdo con los organizadores, la intención es señalar que la gentrificación ya no es un problema exclusivo de los barrios céntricos. Activistas denuncian que el sur de la ciudad ha sufrido una intensa «ocupación inmobiliaria» por parte de extranjeros y una «turistificación» acelerada, un proceso que, afirman, se ha visto impulsado por los preparativos para la Copa Mundial de Fútbol de 2026.
Esta nueva convocatoria busca sumar voces al reclamo de políticas públicas claras que regulen el mercado. Entre las principales demandas se encuentran la creación de un marco legal para plataformas de hospedaje como Airbnb, un freno a los megaproyectos que elevan artificialmente el valor del suelo y, sobre todo, acciones que garanticen el acceso a una vivienda asequible para los residentes locales.
El creciente malestar ciudadano se hizo visible el pasado 4 de julio, cuando cientos de personas marcharon desde el Parque México, en la alcaldía Cuauhtémoc. En aquella ocasión, con consignas como «fuera gringos» y pancartas que denunciaban el aumento desmedido de las rentas, los vecinos expresaron su rechazo a la transformación de sus comunidades y la expulsión de los habitantes originarios.
Ahora, con el foco puesto en Tlalpan, el movimiento busca demostrar que el impacto de la gentrificación es un problema extendido por toda la ciudad y exige una respuesta contundente por parte de las autoridades.

