Fotografía: La medida genera dudas sobre su impacto en viajeros ocasionales y en aquellos no bancarizados o que simplemente prefieren el dinero físico.
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La era de buscar la «morralla» para pagar en la caseta está por terminar para la mayoría. Caminos y Puentes Federales (Capufe) ha anunciado que “próximamente” la gran mayoría de los carriles en sus plazas de cobro aceptarán únicamente el pago electrónico mediante un TAG. Aunque la medida se presenta como una modernización para agilizar el tráfico, ya genera un debate sobre si es un avance para todos o una barrera para muchos.

Bajo la estrategia “Cero Efectivo”, la dependencia federal busca que los cruces sean “más rápidos, eficientes y seguros”. En sus comunicados oficiales, Capufe asegura que “se modernizan para ti” y exhorta a los automovilistas a adquirir su TAG IAVE con anticipación para no sufrir contratiempos.

Sin embargo, no todos los conductores reciben la noticia con agrado. La imposición del TAG como método de pago predominante introduce un sesgo que ignora las realidades de un amplio sector de la población. Para viajeros poco frecuentes, turistas nacionales, personas de la tercera edad menos familiarizadas con la tecnología o quienes simplemente prefieren usar efectivo para controlar sus gastos, la medida representa más una complicación que una solución.

El problema se agudiza para los millones de mexicanos que no tienen cuentas bancarias. Al requerir una tarjeta de crédito o débito para los esquemas de pospago o recargas electrónicas, el sistema excluye de facto a quienes operan fuera del sistema financiero tradicional.

Si bien Capufe ha aclarado que se mantendrán algunos carriles para pago en efectivo, la advertencia es que “serán muy pocos”. Esto anticipa un escenario previsible: largas filas y congestionamientos precisamente en esas pocas ventanillas de cobro manual, castigando a quienes no puedan o no quieran usar el TAG y creando un sistema de dos velocidades en las autopistas del país.

Pese a la controversia, ¿cómo me uno al sistema TAG?

Ante la inminente transición, es útil conocer las opciones. El TAG es un dispositivo electrónico adherible al parabrisas que permite realizar el cobro del peaje de forma automática.

Dispositivos aceptados: Además del TAG IAVE de Capufe, también son válidos los sistemas de PASE y TeleVía.

Costo y adquisición: El TAG IAVE tiene un costo de 80 pesos (IVA incluido). Se puede comprar en línea en el sitio de Capufe, en tiendas de conveniencia (OXXO, 7-Eleven), supermercados (Walmart, Soriana) y por teléfono.

Funcionamiento: Puede operar en modo prepago, realizando recargas de saldo, o pospago, domiciliando los cobros a una tarjeta de crédito.

El reto para Capufe será implementar esta modernización sin dejar atrás a una parte importante de los usuarios, para quienes el efectivo sigue siendo la principal herramienta de pago, por necesidad o por elección. La eficiencia real del sistema se medirá no solo en la velocidad de los cruces, sino en su capacidad de ser verdaderamente inclusivo.


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