En una de las declaraciones más hostiles de la administración Trump hacia México, la Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, incluyó este miércoles a su vecino del sur en un listado de «adversarios extranjeros» que amenazan la seguridad nacional, equiparándolo con Irán, Rusia y China.
El señalamiento ocurrió durante una tensa comparecencia ante el Comité de Gastos del Senado. Al ser cuestionada por el senador republicano Lindsey Graham sobre si el gobierno de Donald Trump se dejaría intimidar por Irán, la fiscal respondió con una declaración que abarcó a México de manera directa.
«Donald Trump lo ha dicho clara y rotundamente: no nos intimidarán y mantendremos a Estados Unidos a salvo», afirmó Bondi. «No solo a salvo de Irán, sino de Rusia, de China y de México, de cualquier adversario extranjero que intente matarnos físicamente o con sobredosis de drogas para nuestra infancia».
El intercambio subió de tono cuando Graham cuestionó directamente la cooperación del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en la lucha contra el narcotráfico.
—¿México nos está ayudando con el problema de las drogas? —preguntó el senador.
—Senador, esa conversación tal vez sea mejor tenerla en un entorno clasificado —respondió Bondi, evadiendo una respuesta pública.
La evasiva provocó una airada reacción de Graham. «¡No! No ayuda. En la mitad de su país mandan los cárteles. Aquí nunca estaremos seguros hasta lograr que México cambie. ¡Ya basta de esa porquería!», sentenció el legislador.
Irónicamente, esta dura retórica contrasta con datos oficiales del propio gobierno estadounidense. Cifras recientes de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) muestran una significativa caída del 26% en las muertes por sobredosis de fentanilo, mientras que la Patrulla Fronteriza (CBP) reportó en mayo un descenso del 28% en los decomisos de dicha droga en la frontera.
Revelan operaciones encubiertas del FBI
Paralelamente, en otra audiencia ante el Comité Judicial del Senado, un alto funcionario del FBI, José Pérez, reveló la existencia de «Equipos Verificados» en México, compuestos por agentes mexicanos de élite que son capacitados y coordinados por el FBI para realizar investigaciones contra el crimen organizado.
Pérez presumió que gracias a este esquema se logró la captura en México de uno de los 10 fugitivos más buscados, el líder de la MS-13, Francisco Javier Román-Bardales. Sin embargo, en su momento, el gobierno mexicano informó de la detención atribuyéndola únicamente a «labores de investigación» propias, sin mencionar la colaboración con la agencia estadounidense, lo que evidencia la complejidad y sensibilidad de la cooperación binacional en seguridad.

