La respuesta llegó antes de las dos semanas anunciadas por Donald Trump y sin imaginárselo remotamente, México se ve envuelto en los efectos colaterales, del bombardeo a tres fortalezas nucleares de Irán, con un inestable proceso cambiario y subida del crudo con un brusco cambio a su ritmo económico.
Adicionalmente, este panorama que está a un centímetro del precipicio en Oriente Medio, le pueden quitar foco a las presiones contra México por parte de Estados Unidos.
Tras el reciente bombardeo de represalias por parte de Irán a Israel, expertos prevén una recesión económica en la Bolsa de Valores, un encarecimiento del petróleo y una baja económica en dos semanas y tensiones diplomáticas.
Con anterioridad Reuter visualizaba que el conflicto armado entre Israel e Irán, tendría repercusiones significativas para México. Un dato que resulta importante es que México está fuertemente amarrado a la economía de EU y lo que haya suceda en las próximas semanas repercutirá en nuestro país. Tan sólo hay que considerar que entre ambos países hay un déficit comercial de 700 a 800 mil millones de dólares anuales.
De acuerdo con especialistas en el tema, uno de los primeros impactos se daría en el ámbito económico, especialmente en los precios del petróleo y la gasolina.
Irán es uno de los principales productores de petróleo en el mundo, y su posición geográfica cerca del estrecho de Ormuz (por donde circula cerca del 20% del suministro global del crudo), lo convierte en un punto estratégico, donde cualquier escalada bélica que involucre ese paso marítimo afectaría el flujo global de hidrocarburos, disparando los precios internacionales del petróleo.
DISPARO INMEDIATO DEL CRUDO
Datos internacionales de empresas exportadoras de hidrocarburos, reportaron que los precios del petróleo se dispararon inmediatamente después del ataque, mientras que el mercado se preparaba para un conflicto más amplio, lo que provocará un aumento aún más severo del crudo, hasta el punto que podría llegar a los 100 dólares/b, y en grado extremo hasta los 400 dólares, pues la Bolsa de Valores Norteamericana apuntó que el petróleo llegó a subir un 14% durante la noche.
MÉXICO: PANORAMA DE DOBLE FILO
El encarecimiento del petróleo y la demanda de combustible, podría ser un arma de doble filo para México si no se toman decisiones adecuadas.
“Aún estamos en el punto más crítico de esta situación, pero que Irán califique los ataques como una declaración de guerra no augura nada bueno para el flujo de petróleo”, comentó Patrick De Haan, vicepresidente de Análisis Petrolero de GasBuddy.
Para México, todo ese aumento representaría un escenario dual. Por un lado, expertos aseguran que se beneficiarían los ingresos por exportaciones de crudo, sin embargo, dado que el país importa más del 70% de la gasolina que consume, el efecto neto sería negativo, puesto que el aumento en los precios internacionales encarecería los combustibles, presionando al alza la inflación y encareciendo el transporte, los alimentos y otros productos esenciales derivados del crudo.
Analistas económicos revelaron que el peso mexicano es tradicionalmente sensible a eventos externos, por lo que podría depreciarse ante el dólar, generando que los inversionistas internacionales redirigieran su capital hacia activos más seguros, reduciendo el flujo de inversión hacia “economías emergentes como la mexicana”, así calificada por Claudia Sheinbaum.
México enfrentaría presiones políticas y diplomáticas, particularmente en materia de cooperación bilateral en materia de seguridad, migración y comercio, como lo ha estado presentando la Presidenta Claudia Sheinbaum.
“La SRE expresó su profunda preocupación y rechaza la escalada de violencia desatada en el Medio Oriente. Asimismo, hace un llamado a abstenerse de acciones que pongan en riesgo a la población civil”
De conformidad con nuestros principios constitucionales de política exterior, la SRE reitera la vocación pacifista de nuestro país, que privilegia el diálogo y la vía diplomática para la solución de controversias sobre las opciones militares», señaló la Embajada de México en Israel.
En este punto los analistas afirman que sí existe un riesgo de que aumente el tránsito por territorio nacional hacia Estados Unidos, lo que presiona a un sistema migratorio ya presionado por el Presidente Donald Trump.

