El Gobierno de Michoacán ha confirmado oficialmente el asesinato de la presidenta municipal de Tepalcatepec, Martha Laura Mendoza, de filiación morenista. En el ataque armado, perpetrado a las afueras de su domicilio, también perdió la vida su esposo, Ulises Sánchez Ochoa, y su hijo de 17 años resultó herido.
La agresión ocurrió a plena luz del día en Tepalcatepec, un municipio emblemático por ser uno de los epicentros donde surgieron los grupos de autodefensa hace más de una década. Fuentes estatales confirmaron que la alcaldesa no contaba con su cuerpo de escoltas al momento del ataque.
La guerra por el «oro verde» y el nexo familiar
La principal línea de investigación de la Fiscalía estatal apunta al entorno de la alcaldesa. Se ha confirmado que Mendoza era cuñada de Juan José Farías, “El Abuelo”, líder de la organización criminal Cárteles Unidos, ya que su hermana, Blanca Yesenia Mendoza, es la pareja del capo. Este cártel, una coalición de grupos locales como Los Viagras y remanentes de Los Caballeros Templarios, mantiene una sangrienta guerra con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control del estado.
Más allá del narcotráfico, el conflicto se alimenta de la extorsión a los productores agrícolas. Cárteles Unidos ha estado detrás del cobro de “derecho de piso” a los millonarios negocios del aguacate y el limón, convirtiendo el control territorial en una lucha por las ganancias del «oro verde» de Michoacán. La relevancia de este grupo es tal que fue designado en febrero por el gobierno de Estados Unidos como una organización terrorista transnacional.
Un patrón de asesinatos que no cesa
Este homicidio es el más reciente en una alarmante seguidilla de ataques contra alcaldes en la entidad. El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, condenó el hecho y criticó la inseguridad que azota a los políticos locales bajo la actual administración. “Son 6 alcaldes asesinados en la actual administración. Seguimos exigiendo justicia”, expresó en redes sociales.
Hace apenas dos semanas, fue asesinado el alcalde de Tacámbaro, Salvador Bastida García, junto a su escolta. La lista de ediles asesinados en Michoacán en los últimos años incluye a los de Cotija, Churumuco, Contepec y Aguililla, evidenciando un patrón de violencia que ha hecho de la política una de las profesiones más peligrosas del estado

