Fotografía: La Fiscalía de Jalisco detectó que el contrato para el show en el Auditorio Telmex se firmó a través de una sociedad fachada.
Compartir

La investigación en torno al grupo musical Los Alegres del Barranco ha dado un giro inesperado. La Fiscalía del Estado de Jalisco reveló que la agrupación utilizó una empresa «fachada» o fantasma para formalizar el contrato de su polémico concierto del pasado 29 de marzo en el Auditorio Telmex de Zapopan. Este hallazgo motivó el aseguramiento de 5.8 millones de pesos.

En declaraciones a la prensa, el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, detalló el proceso que destapó la irregularidad. «Cuando la Fiscalía investigó los contratos (…) se advirtieron algunas actas constitutivas al parecer de empresas fachadas», explicó. El funcionario afirmó que las personas registradas como parte de dicha sociedad no se dedican a la producción de eventos, lo que levantó las sospechas y derivó en la solicitud para congelar las ganancias del evento.

El caso escalará a nivel federal. González de los Santos confirmó que la Fiscalía notificará formalmente a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que inicie sus propias pesquisas. Esta nueva línea de investigación por uso de recursos de procedencia ilícita se desprende de la carpeta original abierta por presunta apología del delito, debido a que el grupo interpreta canciones que enaltecen a figuras del crimen organizado.

Respecto a la propuesta del gobernador Pablo Lemus de buscar una sanción alternativa para el grupo, como ofrecer conciertos con mensajes positivos, el fiscal aclaró el panorama legal. Si bien el Código Penal no contempla salidas alternas para la apología del delito por ser un agravio a la sociedad, la baja penalidad del mismo sí permitiría una «suspensión condicional del proceso», un acuerdo que podría imponer ciertas condiciones a los músicos para evitar un juicio.

Mientras tanto, la situación legal de Los Alegres del Barranco se complica, transitando de una investigación por el contenido de sus letras a un presunto esquema de operaciones financieras irregulares que ya está en la mira de las autoridades hacendarias.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *