El jefe de equipo de Mercedes, Toto Wolff, ha salido en defensa de Checo Pérez en medio de la turbulenta situación que atraviesa Red Bull. En recientes declaraciones, Wolff subrayó que el descenso en el rendimiento de Pérez y del equipo es algo “difícil de entender para un extraño”, apuntando a que la situación tiene un fuerte componente mental y podría estar relacionada con la salida de figuras clave del equipo.
“Checo no es un piloto de 16° posición y ya ha ganado carreras. Max tampoco es un piloto de 6° posición. El gran malestar en el equipo con la salida de gente importante ahora se refleja en el rendimiento”, declaró Wolff. Estas palabras no solo muestran un respaldo inusual de un rival hacia un piloto de Red Bull, sino que también apuntan a problemas internos en el equipo austriaco que parecen estar afectando su desempeño en la pista.
Para Wolff, la crisis en Red Bull va más allá de la simple falta de rendimiento y evidencia una caída en la cohesión y en la fortaleza mental del equipo. Su intervención ha generado múltiples reacciones en el mundo de la Fórmula 1, donde ahora las miradas están puestas en cómo Red Bull gestionará la presión y si Checo podrá retomar su nivel en las siguientes carreras.

