A partir de 2025, los estudiantes que concluyan la secundaria en la Ciudad de México y el área metropolitana ya no tendrán que someterse al concurso de selección de COMIPEMS para ingresar a instituciones de educación media superior. Mario Delgado, el próximo secretario de Educación, ha anunciado que todos los jóvenes deben tener la oportunidad de cursar el bachillerato.
Una Reforma Controvertida
Esta decisión genera un abanico de posibilidades para que un mayor número de jóvenes aspiren a ingresar a las escuelas de su preferencia sin necesidad de pasar por el examen general. La medida no solo beneficiará a quienes residen en la capital mexicana o en los municipios aledaños, sino también a estudiantes provenientes de otros estados del país.
Hasta 2024, la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS) ya tenía un mecanismo para los estudiantes de otros estados que deseaban participar por un lugar en preparatorias, vocacionales y otros planteles del Valle de México, según una nota de M. Magaña publicada en Noticias La Verdad.
Polémica en la Comunidad Educativa
Mario Delgado adelantó que uno de los principales objetivos será que los estudiantes sean inscritos en los planteles más cercanos a su domicilio. Además, subrayó que uno de los compromisos del próximo gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo será que ningún estudiante sea rechazado. Esto ha suscitado tanto expectativas como críticas en la comunidad educativa.
Un Futuro Prometedor con Dudas
Para cumplir con esta promesa, se contempla ampliar el número de preparatorias en la Ciudad de México, incrementando así la oferta educativa para los casi 300 mil jóvenes que año con año buscan un lugar en el nivel medio superior. Sin embargo, la eliminación del examen COMIPEMS plantea preguntas sobre la calidad educativa y la capacidad de las instituciones para absorber a todos los estudiantes sin desmedro del nivel académico.
La medida, aunque prometedora en términos de accesibilidad, ha sido recibida con escepticismo y preocupación por algunos sectores, quienes temen que la falta de un filtro como el examen pueda impactar negativamente en el rendimiento y preparación de los estudiantes.
