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El 19 y 24 de junio de este año, las empresas de Monsanto presentaron y ratificaron, respectivamente, un escrito por medio del cual desistieron de su juicio contra el gobierno mexicano, según revela un comunicado conjunto del Gobierno y el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt).

El Gobierno de México y el Conahcyt celebraron este desenlace como un triunfo en una prolongada lucha jurídica, destacando la importancia de esta victoria para la vida, la salud, la naturaleza, la riqueza biocultural y la soberanía alimentaria del país.

La transnacional Monsanto Company había mantenido hasta el pasado 25 de abril una demanda contra el decreto presidencial de 2020, que prohíbe el uso de glifosato y maíz transgénico para consumo humano en México. Con el reciente desistimiento de Monsanto, Conahcyt reafirmó su compromiso de continuar trabajando para eliminar los transgénicos y el glifosato de la dieta de las familias mexicanas.

Es importante recordar que la publicación del decreto presidencial en 2020 desató una ola de demandas de amparo por parte de diversas empresas del sector agroindustrial, con más de 30 juicios de amparo intentando declarar el decreto inconstitucional. La mayoría de estos juicios se resolvieron sin favorecer a las empresas demandantes, lo que permitió que el decreto se mantuviera firme hasta su reemplazo por uno nuevo en 2023, que reafirma las prohibiciones iniciales.

En defensa de este decreto, Conahcyt presentó múltiples recursos legales apoyados por expertos, incluyendo amicus curiae elaborados por peritos en la materia. Finalmente, en junio de este año, Monsanto decidió retirar su demanda.

El comunicado también subraya que Monsanto ha tenido que pagar cientos de miles de millones de dólares en Estados Unidos por daños punitivos relacionados con el uso de glifosato, vinculado al desarrollo de cáncer. Además, durante el periodo neoliberal, Monsanto ejerció una fuerte influencia en la creación de la Ley de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), conocida popularmente como “Ley Monsanto”. Esta legislación favoreció a Monsanto, permitiéndole obtener más de la mitad de todos los permisos para la liberación y comercialización de organismos genéticamente modificados.

Por último, Conahcyt reafirma su apoyo a investigaciones humanísticas, científicas, tecnológicas e innovadoras para detectar la presencia de transgenes y glifosato en granos, semillas y harina de maíz. Estas investigaciones son fundamentales para garantizar el derecho del pueblo mexicano a una alimentación saludable.

Con este triunfo legal, México da un paso firme hacia la protección de su soberanía alimentaria y la salud de sus ciudadanos.


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