Bolivia se encuentra en medio de una crisis política intensificada por informes de un intento de golpe de Estado, con el presidente Luis Alberto Arce y el exmandatario Evo Morales alertando sobre movimientos irregulares en las fuerzas armadas. El General Juan José Zúñiga, comandante saliente, anunció desde Plaza Murillo la liberación de presos políticos relacionados con el golpe de Estado de 2019. A su vez, se reporta que las Fuerzas Armadas han cercado la sede gubernamental, desplegando personal y vehículos militares en las calles, provocando una situación de crisis política y llamados a la defensa de la democracia por parte de líderes civiles y políticos.
El presidente Arce, mediante redes sociales, instó a los militares a regresar a sus cuarteles, mientras que Evo Morales denunció públicamente el movimiento militar como una amenaza a la democracia. José Wilson Sánchez, recién nombrado comandante del Ejército, enfatizó la importancia del respeto a la constitución y ordenó a las tropas retornar a sus unidades como medida para restablecer la normalidad institucional y pacificar la situación en Plaza Murillo.
