El pleno de la Cámara de Diputados, reunido en la sede alterna de la Sala de Armas de la Magdalena Mixiuhca, aprobó en lo general la reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF) con 359 votos a favor y 135 en contra, tras una intensa sesión de once horas.
#ÚLTIMAHORA | Se aprueba, en lo general, con 359 votos a favor, 135 en contra y 0 abstenciones, el dictamen por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Constitución Política, en materia de reforma del #PoderJudicial. pic.twitter.com/9nCuSs0N8u
— H. Cámara de Diputados (@Mx_Diputados) September 4, 2024
En medio de un ambiente caótico, donde se montaban sillas y bocinas a toda prisa para adecuar el recinto, los diputados de la oposición participaron en la sesión bajo protesta. Argumentaron que la sesión no debía llevarse a cabo debido a dos órdenes de suspensión emitidas por jueces de distrito, las cuales, según su postura, invalidaban la discusión del proyecto. Los legisladores del PAN exigieron que la Mesa Directiva, encabezada por Sergio Gutiérrez Luna, reconociera la existencia de los amparos, para dejar constancia de la orden judicial.
Durante el debate, el panista Germán Martínez Cázares presentó una moción suspensiva del dictamen, la cual fue rechazada. En su intervención, Martínez defendió la integridad de los jueces, señalando que “aquí el único que ha soltado a un criminal confeso, a Ovidio Guzmán, se llama Andrés Manuel López Obrador”.
La diputada del PAN, Paulina Rubio, rodeada de sus compañeros y en medio de gritos de “¡resistencia, resistencia!”, calificó la reforma como una “venganza del Presidente contra un Poder Judicial que no se doblegó ni se agachó, y que le puso límites al Poder Ejecutivo”.
Por su parte, los representantes del PT y PVEM desestimaron la validez de los amparos, asegurando que se realizaron más de 100 modificaciones al dictamen original, lo que evidenciaba que se escucharon todas las posturas sobre el tema.
La réplica más contundente vino de Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena, quien, ante la indiferencia de los panistas que le dieron la espalda, afirmó: “El pueblo está harto de la dictadura de la toga y el birrete, de la corrupción y el nepotismo en el Poder Judicial. No vamos a titubear: vamos a ir a fondo con esta y todas las reformas constitucionales propuestas por López Obrador”.
Monreal destacó que la reforma busca un cambio profundo en el sistema judicial del país, señalando que “antes, una élite ilustrada juzgaba con criterios parciales y económicos; ahora, los jueces serán abogados mexicanos comunes, con respeto a los derechos humanos y percepción de la realidad social”.
Tras la aprobación en lo general, se presentaron cerca de 1,600 reservas al dictamen, que finalmente se redujeron a 68. Se espera que la votación en lo particular se lleve a cabo cerca de las 7 de la mañana, con la aceptación de tres reservas: una sobre el uso de lenguaje inclusivo, otra sobre los haberes de retiro de los ministros y magistrados, y una última respecto a la postulación de jueces en una entidad diferente a donde se desempeñaron originalmente.
