En lo que se perfila como el golpe más contundente a la industria del entretenimiento en vivo en décadas, un jurado federal en Manhattan, Nueva York, determinó este miércoles 15 de abril que Live Nation Entertainment y su filial Ticketmaster han mantenido y ejercido un poder de monopolio ilegal. El veredicto, tras un juicio de cinco semanas, confirma que la empresa utilizó su dominio para asfixiar a sus competidores y perjudicar directamente el bolsillo de millones de aficionados.
El fallo responde a una demanda impulsada por una coalición bipartidista de más de 30 estados —incluyendo Nueva York y California— y el Distrito de Columbia. Los fiscales generales argumentaron con éxito que la integración vertical de la empresa (que controla desde la promoción de artistas y la propiedad de recintos hasta la venta final de boletos) creó un ecosistema donde la competencia era prácticamente imposible.
Un esquema de «cobros excesivos»
Uno de los puntos clave del veredicto fue la determinación de que Ticketmaster cobró sistemáticamente de más a los consumidores. El jurado estimó un sobreprecio promedio de 1.72 dólares por boleto en grandes recintos de al menos 22 estados, como resultado de sus conductas anticompetitivas entre 2020 y 2024. Aunque la cifra parece pequeña de forma individual, el volumen masivo de ventas de la empresa —que organizó más de 55,000 eventos en 2025— eleva los daños potenciales a cientos de millones de dólares.
«Este es un triunfo histórico y rotundo para los artistas, los fans y los recintos que los acogen», declaró el fiscal general de California, Rob Bonta, tras conocerse el resultado. Por su parte, la fiscal de Nueva York, Letitia James, subrayó que la empresa «está siendo responsabilizada por un monopolio ilegal que costó millones de dólares a los ciudadanos».
BREAKING: A jury finds that Ticketmaster and Live Nation had an anticompetitive monopoly over big concert venues. https://t.co/s5xWrjAfYq
— The Associated Press (@AP) April 15, 2026
Evidencias «escandalosas» en el estrado
Durante el proceso, el jurado tuvo acceso a mensajes internos que resultaron devastadores para la defensa de la compañía. En una de las comunicaciones exhibidas, un ejecutivo de Live Nation describía los precios de ciertas entradas como «escandalosos» y se jactaba de que la empresa le estaba «robando a manos llenas» a clientes a los que calificaba de «estúpidos».
Aunque el director general de Live Nation, Michael Rapino, intentó desviar las acusaciones culpando a factores externos (como ciberataques durante la venta de giras de alto perfil como The Eras Tour de Taylor Swift), el jurado determinó que el control del 86% del mercado de grandes recintos por parte de la firma no fue producto de la «excelencia», como alegaron sus abogados, sino de prácticas de exclusión y represalias contra quienes intentaban usar plataformas de venta competidoras.
El futuro: ¿Hacia una división forzosa?
A pesar de que el Departamento de Justicia (DOJ) había intentado cerrar el caso mediante un acuerdo extrajudicial semanas atrás —el cual incluía la venta de algunos anfiteatros y límites en comisiones—, la mayoría de los estados rechazaron el pacto por considerarlo insuficiente para romper el monopolio central.
Ahora, la responsabilidad de dictar sentencia recae en el juez federal Arun Subramanian. Las medidas correctivas podrían ser drásticas: desde multas que superen los 700 millones de dólares hasta la orden judicial de separar Ticketmaster de Live Nation, deshaciendo la fusión que fue aprobada originalmente en 2010.
Al cierre de los mercados este miércoles, las acciones de Live Nation registraron una caída superior al 6%, reflejando la incertidumbre de los inversionistas ante un panorama donde la empresa podría verse obligada a desmantelar gran parte de su imperio de 460 salas de espectáculos en todo el mundo.
Créditos y fuentes: Con información de Reuters, N+, Univisión, NBC News (Allie Canal, Chloe Atkins, Adam Reiss), AFP, Expansión, El País (Jesús Sérvulo González Moreno), El Universal, Aristegui Noticias (Brandon J. Celaya Torres), El Economista y Sin Embargo.

