Mapas de Ucrania que muestran los territorios adicionales ocupados cada año por el ejército ruso, de 2022 a 2025, y la extensión de esos avances en km², según los cálculos de la AFP a partir de datos del Institute for the Study of War y del Critical Threats Project del AEI (Infografía de Valentin RAKOVSKY y Valentina BRESCHI / AFP)
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En un giro diplomático tras cuatro años de intensas hostilidades, los gobiernos de Rusia y Ucrania confirmaron este jueves 9 de abril un alto al fuego temporal de 32 horas con motivo de la Pascua ortodoxa. La medida, que entrará en vigor este fin de semana, representa una de las pausas más significativas y de mutuo acuerdo en un conflicto que ha costado cientos de miles de vidas y que recientemente se encontraba en un punto muerto en las mesas de negociación.

El presidente ruso, Vladímir Putin, fue el encargado de dar el primer paso al instruir al Estado Mayor ruso a detener las operaciones de combate. Según un comunicado oficial del Kremlin, el cese al fuego comenzará a las 16:00 horas (13:00 GMT) del sábado 11 de abril y concluirá al término del domingo 12 de abril de 2026.

La orden fue transmitida directamente por el ministro de Defensa ruso, Andrey Belousov, al jefe del Estado Mayor, Valery Gerasimov. No obstante, Moscú fue enfático al señalar que sus fuerzas armadas mantendrán su capacidad de respuesta: “Las tropas deben estar preparadas para eliminar cualquier posible provocación del enemigo”, subrayó el gobierno ruso.

La respuesta de Kiev: Reciprocidad y búsqueda de paz

Horas después del anuncio en Moscú, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó que su país acatará la pausa militar. A través de su cuenta de Telegram, el mandatario recordó que su gobierno ya había propuesto una tregua para estas fechas a través de Estados Unidos, principal mediador de los diálogos.

«Ucrania ha dicho repetidas veces que estamos listos para dar pasos recíprocos. Propusimos un alto el fuego para las festividades de Pascua y actuaremos en consecuencia», declaró Zelenski. El líder ucraniano enfatizó la necesidad de proteger a la población civil durante esta celebración religiosa compartida por ambas naciones: «La gente necesita una Pascua sin amenazas y un avance real hacia la paz, y Rusia tiene una oportunidad de no volver a los ataques tras la Pascua».

Un frente estancado y la influencia de Medio Oriente

Este alto al fuego llega en un contexto internacional complejo. De acuerdo con información recabada por agencias como AFP, EFE y DW, así como reportes de La Silla Rota (Vic Gerardo Balderas), La Crónica (Brayan Chaga y Fernando Luviano), El Informador MX y N+, la guerra ha evolucionado hacia una etapa de desgaste dominada por el uso de drones y ataques a infraestructura energética.

Las tropas rusas, que actualmente ocupan cerca del 19% del territorio ucraniano, han experimentado una ralentización en sus avances desde finales de 2025. Analistas internacionales atribuyen este freno, en parte, a la prohibición impuesta a Rusia de utilizar la red satelital Starlink y a los bloqueos de la aplicación Telegram, herramientas que eran vitales para la coordinación de ataques con vehículos no tripulados.

Sin embargo, la situación sigue siendo crítica para Ucrania en la región de Donetsk, particularmente en ciudades clave como Kramatorsk y Sloviansk, territorios que Moscú exige desocupar como condición inamovible para un acuerdo de paz permanente.

Por otro lado, los esfuerzos diplomáticos liderados por Washington habían perdido fuerza drásticamente desde el pasado 28 de febrero, debido a que la atención y recursos de Estados Unidos se han desviado hacia las recientes tensiones con Irán en Medio Oriente. Esta pausa religiosa abre una breve ventana de oportunidad en un tablero geopolítico que, hasta ayer, parecía irreconciliable.

Mientras líderes religiosos internacionales, como el Papa León XIV, hacen llamados globales a la pacificación en su bendición Urbi et Orbi, el mundo estará a la expectativa del terreno de combate este fin de semana. La evolución de estas 32 horas de silencio armamentístico dictará si se trata solo de una pausa táctica o del primer cimiento real para la culminación del mayor conflicto europeo desde la Segunda Guerra Mundial.


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