Fotografía: La enmienda recorta el número de regidurías en los ayuntamientos y topa el presupuesto de los congresos estatales.
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En una jornada política sin precedentes por su celeridad, el «Plan B» de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo alcanzó la declaratoria de constitucionalidad. Este jueves 9 de abril, a menos de 12 horas de haber superado la aduana de la Cámara de Diputados, la minuta logró el respaldo de 17 congresos estatales, el mínimo requerido para reformar la Carta Magna y reconfigurar la estructura administrativa y presupuestal del sistema político y electoral de México.

La iniciativa, que superó el primer filtro legislativo durante la madrugada con una mayoría calificada de 343 votos a favor, 124 en contra y una abstención, modifica de fondo los artículos 115, 116 y 134 constitucionales. De acuerdo con información documentada por EFE / UDGTV, este «Plan B» es una versión ajustada de la propuesta original de Sheinbaum, la cual no prosperó en su momento debido a la renuencia de sus partidos aliados (PT y PVEM) a reducir el financiamiento de los institutos políticos. Ahora, con los consensos planchados, el oficialismo logró asestar un golpe directo a los presupuestos legislativos locales y a las remuneraciones de las autoridades electorales.

San Lázaro: Entre reclamos, insultos y mayoriteo

La sesión en el Palacio Legislativo de San Lázaro fue todo menos tersa. Como reportó Latinus, el debate se prolongó por más de 14 horas y se convirtió en una arena de descalificaciones cruzadas y acusaciones de corrupción, donde salieron a relucir nombres de exmandatarios y líderes partidistas.

A pesar del ruido político, el bloque mayoritario defendió el dictamen. Tal como relató Maritza Pérez para El Economista, el morenista Leonel Godoy Rangel, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, rechazó que la reforma fuera una «ocurrencia» y sostuvo que atiende un mandato ciudadano en las urnas. En contraste, la oposición fue tajante; la panista Laura Cristina Márquez Alcalá advirtió que la enmienda no surge del consenso ni mejora el sistema democrático, mientras que la priista Abigail Arredondo la calificó como un modelo de control centralista disfrazado de austeridad. Movimiento Ciudadano, en voz de Pablo Vázquez Ahued, justificó su voto a favor argumentando la necesidad de una democracia más participativa y menos costosa.

La sesión, presidida por la panista Kenia López Rabadán —quien abogó por la libertad de expresión ante el acalorado intercambio de insultos—, culminó con la remisión inmediata del documento a las entidades federativas, activando un reloj legislativo que rompería récords.

Las claves del Plan B: Adiós a los privilegios

El corazón de esta reforma radica en la tijera presupuestal y administrativa. Paul Constantino, en El Economista, detalla los tres ejes fundamentales aprobados:

Topes a regidurías (Art. 115): Los ayuntamientos ahora estarán integrados por una presidencia municipal, una sindicatura y un máximo de 15 regidurías. Esta medida busca evitar que los cabildos se inflen bajo criterios de utilidad o renta política, garantizando además la paridad de género y la igualdad sustantiva.

Límite a Congresos Estatales (Art. 116): Las constituciones de los estados estarán obligadas a establecer que el presupuesto anual de las legislaturas locales jamás exceda el 0.70% del presupuesto de egresos de la entidad.

Freno a la burocracia dorada (Art. 134): Ningún consejero o magistrado electoral (del INE, OPLES o tribunales locales) podrá ganar más que la Presidencia de la República (con base en el artículo 127). Queda estrictamente prohibido contratar con recursos públicos seguros de gastos médicos mayores, seguros de vida, pensiones privadas, cajas de ahorro o regímenes especiales de retiro. Además, el Senado sufrirá un recorte gradual del 15% en su presupuesto base vigente para 2026.

La aplanadora estatal: 17 congresos en menos de 12 horas

Una vez turnada a los estados, la maquinaria oficialista operó a una velocidad vertiginosa. Como documentó el portal Nación 321, a las 14:30 horas del mismo jueves, Veracruz se convirtió en el estado número 17 en dar el «sí», logrando el hito constitucional en un tiempo histórico. Los estados que conformaron esta primera oleada de aprobaciones fueron: Tabasco, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero, San Luis Potosí, Yucatán, Baja California, Colima, Sinaloa, Puebla, Sonora, Baja California Sur, Ciudad de México, Tlaxcala, Estado de México y Veracruz.

El proceso en las legislaturas locales tuvo sus propios matices y fricciones, reflejando el clima de polarización nacional:

Ciudad de México: En la capital del país, la sesión fue interrumpida abruptamente por manifestantes de la Asamblea de Barrios. De acuerdo con la crónica de Omar Díaz para El Universal, el dictamen pasó con 49 votos a favor y 16 en contra. Mientras la morenista Valentina Batres defendía que no hay espacios intocables para el recurso público, el panista Ricardo Rubio tildó la reforma de «austericidio» y de ser un mecanismo ciego ante la injerencia del crimen organizado en los comicios.

Estado de México: Claudia Hidalgo, periodista de Milenio, reportó que el congreso mexiquense avaló la minuta con 60 votos a favor (Morena, PT, PVEM y MC) y 15 en contra (PRI y PAN). El priista Eduardo Zarzosa la llamó una «cortina de humo centralista», mientras que el líder de la Jucopo, Francisco Vázquez (Morena), anunció que la próxima semana presentarán su propia reforma electoral local para homologar criterios, aunque aclaró que el Edomex ya cumple orgánicamente con muchos de los nuevos topes de austeridad.

Sur y Sureste: Según El Heraldo de San Luis Potosí, Tabasco madrugó para ser el primer estado en aprobarla cerca de las 3:00 a.m. Oaxaca le siguió con una votación unánime celebrada en las primeras horas del día. En Quintana Roo pasó con 20 votos a favor y 4 en contra, y en Yucatán prosperó con 21 votos a favor y 13 rechazos, destacando la ausencia de la bancada del Partido Verde.

Puebla y Baja California: La Crónica Puebla destacó que la legislatura poblana aprobó el dictamen subrayando la necesidad de regular la representación democrática en los cabildos. En el norte, Arath Castillo documentó para el semanario Zeta que Baja California sesionó de manera virtual a las 9:00 a.m. Pese al rechazo panista, la reforma avanzó con los votos de Morena, PT y, sorpresivamente, de la legisladora emecista Daylin García Ruvalcaba.

Con el aval del Constituyente Permanente asegurado, los siguientes pasos son un mero trámite. Se espera que la próxima semana la Cámara de Diputados y el Senado emitan la declaratoria de validez constitucional. Tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación, las legislaturas estatales tendrán la tarea de armonizar sus constituciones locales y leyes secundarias para materializar estos recortes antes de los próximos ciclos electorales y fiscales, inaugurando así una nueva etapa de austeridad obligada en la política mexicana.


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