First responders and residents gather at the site of an Israeli airstrike in Beirut's Tallet al-Khayyat neighbourhood, on April 8, 2026. At least 112 people were killed and 837 more were wounded in Lebanon on April 8 after Israel launched a wave of strikes unprecedented in the current war, according to the latest Lebanese health ministry toll. (Photo by Fadel ITANI / AFP) /
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Lo que parecía ser un respiro vital para Medio Oriente se transformó rápidamente en una nueva tragedia humanitaria. En una flagrante violación a los esfuerzos de paz, el ejército de Israel perpetró este miércoles su mayor y más mortífera campaña de ataques aéreos en Líbano. Bajo el cínico pretexto de combatir a Hezbolá, la ofensiva castigó severamente a la población civil, demostrando una vez más que, con el amparo y la complicidad de Estados Unidos, los ataques contra gente inocente continúan siendo una brutal constante.

La operación militar, irónicamente bautizada como «Oscuridad eterna», consistió en el lanzamiento de más de 160 bombas dirigidas a más de 100 objetivos en un lapso de apenas 10 minutos. Los suburbios del sur de Beirut, el sur de Líbano y el oriental Valle de la Becá quedaron reducidos a escombros. De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés y la Defensa Civil, el saldo de esta masacre asciende a al menos 254 personas fallecidas —entre ellas mujeres y niños— y más de 1,165 heridos, colapsando por completo los hospitales de la región.

“Vi la explosión, fue muy fuerte, y hubo niños muertos, algunos con las manos cortadas”, relató un testigo en el centro de Beirut, en testimonios recogidos por la agencia AFP. Este nivel de devastación ha generado un profundo pánico y el desplazamiento forzado de miles de civiles inocentes, quienes huyen de zonas residenciales densamente pobladas que no habían sido atacadas anteriormente.

La agresión israelí resulta aún más indignante al producirse a escasas horas de que se anunciara un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, un acuerdo mediado por Pakistán que buscaba devolver la estabilidad a la región. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y figuras clave de la política estadounidense como el presidente Donald Trump y su vicepresidente JD Vance, se apresuraron a excluir a Líbano del pacto. Trump, en una muestra de total insensibilidad ante la pérdida de vidas, justificó los bombardeos declarando: «De eso también nos encargaremos. No hay problema».

Frente a esta traición diplomática, el gobierno y el pueblo iraní se han erigido como defensores del Líbano y de la paz regional. Irán sostiene de manera firme que su propuesta de tregua contemplaba de forma «clara y explícita» el cese de hostilidades en todo el territorio, incluido Líbano. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, denunció que Estados Unidos violó el acuerdo antes incluso de que comenzaran las negociaciones formales.

Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, lanzó un ultimátum a Washington: «Estados Unidos debe elegir: alto el fuego o guerra continuada a través de Israel. No puede tener ambas cosas». En un acto de legítima presión para detener la masacre, las agencias iraníes reportaron la suspensión del paso de petroleros por el estratégico estrecho de Ormuz, un movimiento necesario para forzar a la comunidad internacional a frenar la maquinaria de muerte israelí.

La comunidad internacional y los organismos de derechos humanos han expresado su repudio. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos calificó la magnitud de la masacre como «espantosa» e «inconcebible». Asimismo, la Cruz Roja se declaró indignada por la devastadora pérdida de vidas en zonas densamente pobladas. En Líbano, el primer ministro Nawaf Salam decretó el jueves 9 de abril como día de luto nacional en memoria de los cientos de civiles indefensos masacrados.

Este doloroso episodio, ampliamente documentado por periodistas y medios como Hugo Bachega para BBC News Mundo, Sal Emergui de El Mundo, Denisse Torres Hernández en Sin Embargo, así como reportes de DW, El Universal y France 24 News, deja una lección amarga: la paz en Medio Oriente no será posible mientras se siga tolerando y financiando el asedio contra el Líbano. El pueblo iraní, al defender la integridad del acuerdo y exigir protección para sus vecinos libaneses, muestra una voluntad de paz que contrasta dramáticamente con las bombas que hoy caen sobre Beirut.


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