Fotografía: Por unanimidad, el pleno avaló que la emblemática embarcación zarpe con 332 marinos en el crucero “Pacífico Norte 2026”.
Compartir

El pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad, con 89 votos a favor, la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para autorizar la salida del país del Buque Escuela ARM “Cuauhtémoc” (BE-01). La embarcación llevará a cabo el crucero de instrucción “Pacífico Norte 2026”, programado del 15 de julio al 15 de octubre del presente año.

Esta travesía marca un momento histórico y de resiliencia para la Armada de México, ya que representa el regreso a aguas internacionales del llamado «Caballero de los Mares». Será su primera expedición al extranjero desde el trágico accidente ocurrido el 17 de mayo de 2025, cuando la embarcación colisionó contra el Puente de Brooklyn en Nueva York, percance que dejó múltiples heridos y costó la vida a dos cadetes.

Formación naval en alta mar

El dictamen detalla que la misión contará con una tripulación de 332 elementos: 184 capitanes, oficiales, clases y marineros, sumados a 148 elementos que conforman el personal docente y los guardiamarinas de la generación 2021-2025 de la Heroica Escuela Naval Militar.

El itinerario oficial establece que el buque zarpará desde el puerto de Acapulco, Guerrero. Su ruta internacional tocará los puertos de Honolulú, Hawái, y Seward, Alaska, en Estados Unidos. Posteriormente, cruzará hacia Victoria, Canadá, para luego descender por la costa oeste y visitar San Francisco y San Diego, California, antes de retornar a Acapulco en octubre.

«Una embajada flotante»

Durante la sesión legislativa, el senador Carlos Lomelí Bolaños, presidente de la Comisión de Marina, destacó la relevancia de esta expedición para los futuros mandos. “Con este ejercicio, los guardiamarinas pasan del aula al mando real, enfrentan condiciones auténticas, toman decisiones bajo presión y consolidan valores como el honor, el deber y la lealtad”, explicó.

Lomelí subrayó que el velero no es únicamente una plataforma educativa, sino una «embajada flotante» que proyecta a México como una nación responsable ante el mundo. “No enviamos solamente un barco, enviamos una institución viva, un mensaje de paz, de disciplina y de hermandad entre las naciones”, enfatizó.

El permiso fue respaldado transversalmente por diversas fuerzas políticas. Legisladores como Gerardo Fernández Noroña y Lucía Trasviña, de Morena, así como Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, coincidieron en que este tipo de ejercicios son vitales para fortalecer la soberanía marítima, la toma de decisiones estratégicas y la interoperabilidad global del Estado mexicano.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *