El abogado y defensor de derechos humanos, Humberto del Bosque Gutiérrez, quien dedicó los últimos 12 años de su vida a exigir justicia por la desaparición forzada y ejecución extrajudicial de su hijo Armando a manos de elementos de la Secretaría de Marina (Semar), falleció la madrugada de este miércoles a los 69 años, víctima de cáncer de esófago.
El activista, quien dejó su carrera como empresario minero para convertirse en un símbolo de la búsqueda de la verdad, logró un hito contra la impunidad en 2022: conseguir que un ex capitán y tres marinos fueran condenados a nueve años y cuatro meses de prisión por los hechos ocurridos el 3 de agosto de 2013 en la comunidad de Colombia, Nuevo León.
Lamentamos el sensible fallecimiento del defensor de #DerechosHumanos Don Humberto del Bosque, padre de Armando Humberto del Bosque Villarreal, quien fuera desaparecido forzadamente por elementos de la Marina en 2013 y posteriormente encontrado sin vida en #NuevoLeón. Don… pic.twitter.com/KItBS0djiL
— ONU-DH México (@ONUDHmexico) April 8, 2026
Sin embargo, don Humberto murió sin ver cumplida la sentencia en su totalidad. Quedó pendiente la reparación integral del daño, que dictataba una disculpa pública por parte de las autoridades federales y la construcción de un memorial para su hijo en el lugar donde fue detenido arbitrariamente.
A finales del pasado mes de marzo, en una entrevista concedida al diario La Jornada, Del Bosque reveló que ya había entablado contacto con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) para concretar el acto de reconocimiento de responsabilidad, pero su deteriorado estado de salud lo había retrasado. «No se ha realizado porque he estado muy enfermo… Pero aun así, aunque vaya en una ambulancia lo haré», expresó en aquel momento al medio nacional.
Por su parte, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH o ACNUDH) lamentó profundamente el deceso del defensor. A través de un pronunciamiento, el organismo internacional señaló que Humberto “fue un ejemplo de tenacidad, valentía y devoción por la verdad y la justicia”.
En testimonios previamente documentados por la ONU-DH, Del Bosque había revelado las constantes amenazas de muerte que recibió por parte de los mandos navales implicados, destacando que su única defensa fue la perseverancia legal en un país con un 98% de impunidad.
Jesús Peña Palacios, representante adjunto de la ONU-DH en México, destacó que la firmeza de la familia Del Bosque, apoyada por organizaciones como el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, fue fundamental para aportar estándares internacionales a las instancias judiciales mexicanas, demostrando que, frente a las armas, la razón es el principal instrumento en la búsqueda de la justicia.

