Fotografía: Trabajadores denuncian que Marco Antonio Lira Sánchez ha instaurado un ambiente de terror y violencia de género desde 2023.
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Lo que debería ser el área encargada de vigilar la legalidad y el buen comportamiento de los servidores públicos se ha convertido en el epicentro de un escándalo de violencia de género. Trabajadores del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) rompieron el silencio burocrático para exigir la destitución inmediata de Marco Antonio Lira Sánchez, titular del Órgano Interno de Control (OIC), a quien acusan de acoso sexual, hostigamiento laboral y abuso de autoridad.

Cansados de lo que describen como un ambiente laboral insostenible, un grupo de aproximadamente 100 personas, integrado por personal activo y jubilado, protestó a las afueras de las oficinas de la dependencia. Su principal exigencia: cero tolerancia a las agresiones y la destitución fulminante del funcionario, quien ocupa el cargo desde 2023.

De acuerdo con los testimonios recabados, Lira Sánchez presuntamente recurre a mecanismos de intimidación que van desde violencia psicológica y agresiones verbales, hasta tocamientos no consensuados y acoso sexual contra el personal femenino. Estas conductas han provocado que al menos 15 trabajadoras presenten su renuncia «voluntaria» tras negarse a ceder a las presiones del contralor, mientras que otras víctimas han tenido que recurrir a servicios de salud mental para sobrellevar la crisis emocional derivada del hostigamiento.

Silencio institucional y omisión de las autoridades

La indignación de los trabajadores se agravó debido a la inacción de las autoridades. Pese a que ya existen quejas formales ante la Secretaría de la Contraloría del Gobierno del Estado de México (SECOGEM) y expedientes abiertos en la propia Secretaría de Salud, los denunciantes aseguran que no hay avances en las investigaciones.

El nombre de Lira Sánchez ya había sido exhibido públicamente durante las marchas conmemorativas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Sin embargo, los manifestantes señalan directamente a la titular de Salud de la entidad, Macarena Montoya, de «hacer oídos sordos» ante las denuncias, una postura que, afirman, contradice el discurso de defensa a las mujeres promovido por la administración estatal.

«Ni una mirada lasciva»: exigen justicia sin encubrimientos

Durante la protesta, extrabajadoras y jubiladas se sumaron en solidaridad con sus compañeras de nuevo ingreso, recordando que en el pasado muchas sufrieron abusos similares sin tener la posibilidad de denunciar.

“No se debe tolerar nada. Con las mujeres no debemos permitir ni siquiera una mirada lasciva; vamos a estar hasta que se haga justicia y se ordene la destitución», sentenció una de las manifestantes, advirtiendo que las movilizaciones continuarán hasta ser recibidas en audiencia.

Los inconformes han hecho un llamado urgente a la Secretaria de la Contraloría estatal, Gilda Salazar Gil, a la Fiscalía de Justicia y a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CDHEM) para que tomen cartas en el asunto, garanticen la seguridad de las víctimas y apliquen todo el peso de la ley para evitar que estos abusos queden en la impunidad.


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