Con el objetivo de frenar el crecimiento urbano descontrolado y proteger el patrimonio biocultural de la capital, el Gobierno de la Ciudad de México llevó a cabo un operativo de recuperación en la zona de Atzoyotla, ubicada en el poblado de San Andrés Totoltepec, alcaldía Tlalpan. Durante la intervención, se logró la recuperación de 34 hectáreas invadidas ilegalmente y se blindaron 85 más de suelo de conservación.
El operativo, que forma parte de una estrategia integral para la defensa del medio ambiente, resultó en el retiro de 34 construcciones de reciente creación (32 provisionales y dos semiconsolidadas) que tenían menos de un año de haber sido levantadas.
Las brigadistas de la Dirección General de la @corenadr trabajan todos los días con compromiso y valentía para proteger nuestros bosques y Áreas Naturales Protegidas.
En el marco del #8M reconocemos la labor de las mujeres que cuidan nuestros ecosistemas e invitamos a seguir sus… pic.twitter.com/E0sCQcdIY5
— Secretaría del Medio Ambiente (@SEDEMA_CDMX) March 5, 2026
El desalojo se realizó en estricto apego a la ley, luego de que un juez desestimara y cerrara el juicio de amparo promovido por los ocupantes, al determinar que no contaban con pruebas suficientes para justificar la posesión del predio.
La importancia del Bosque de Agua para la CDMX
La zona rescatada no es un terreno cualquiera; forma parte del denominado «Bosque de Agua», un ecosistema crítico para la supervivencia de la metrópoli. Las autoridades ambientales advirtieron que la preservación de estas hectáreas es vital para mantener los servicios ecosistémicos de la región, que incluyen la regulación climática, la captura de carbono y, primordialmente, la recarga de los mantos acuíferos de donde se extrae el 70% del agua potable que abastece a la Ciudad de México.
Un refugio para la biodiversidad
Además de su valor hídrico, el área de Tlalpan se destaca por su riqueza natural. Entre sus bosques de pinos y encinos, suelos volcánicos y pastizales de montaña, sobrevive una gran diversidad de fauna endémica y amenazada.
La conservación de este espacio garantiza la protección de corredores biológicos que permiten el libre desplazamiento de especies como el pájaro carpintero, el gorrión serrano, el camaleón de montaña y el falso escorpión. Destaca también la presencia del zorrillo manchado sureño, un importante controlador de plagas que mantiene el equilibrio natural de la región, lo que confirma que el ecosistema aún conserva condiciones óptimas para la vida silvestre.
En la acción coordinada participaron múltiples dependencias, destacando la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Fiscalía General de Justicia (FGJ) y la Alcaldía Tlalpan, entre otras, reafirmando el compromiso gubernamental de defender las áreas verdes indispensables para el bienestar y viabilidad futura de la capital.

