La hermandad entre México y Cuba ha vuelto a surcar los mares. En un gesto que reafirma los lazos históricos y la política exterior solidaria del país, los buques de apoyo logístico ARM Papaloapan y ARM Huasteco, pertenecientes a la Secretaría de Marina (Semar), atracaron este fin de semana en la bahía de La Habana. A bordo llevaban cerca de 1,200 toneladas de víveres de primera necesidad para mitigar la profunda crisis económica y energética que atraviesa el pueblo cubano.
Esta operación, la segunda de su tipo en menos de un mes, fue realizada por instrucciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y requirió el despliegue de más de 350 elementos navales en un viaje de cuatro días desde el puerto de Veracruz.
Agradecemos la nueva ayuda enviada por #México al pueblo cubano, que ratifica los históricos y entrañables lazos de amistad que unen a nuestros países.
Ante bloqueos y presiones, crece la solidaridad.#CubaNoEstáSola pic.twitter.com/9fWckAqMmO
— Manuel Marrero Cruz (@MMarreroCruz) February 28, 2026
¿Qué contiene el cargamento humanitario?
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y los reportes en el puerto, la distribución de este auxilio vital se divide de la siguiente manera:
Es fundamental destacar que estas últimas 23 toneladas no provienen de fondos gubernamentales, sino que son el resultado directo de la solidaridad de la sociedad civil y diversas organizaciones sociales, quienes acopiaron los víveres en el Zócalo capitalino con apoyo del Gobierno de la Ciudad de México.
Distribución inmediata frente al bloqueo
Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior de Cuba, informó que los suministros mexicanos serán incorporados de inmediato a la red de distribución nacional a través del sistema de bodegas. La prioridad serán los grupos más vulnerables de la población.
Las autoridades cubanas no han escatimado en agradecimientos. Eugenio Martínez Enríquez, embajador de Cuba en México, destacó en redes sociales el «humanismo y generosidad» del pueblo mexicano. Por su parte, la vicecanciller Josefina Vidal compartió imágenes del majestuoso cruce de los navíos frente a la histórica fortaleza del Morro al amanecer.
Díaz Velázquez subrayó que estos recursos llegan en «momentos bien complejos». Y es que la isla caribeña enfrenta apagones prolongados y una severa escasez de suministros básicos, agravada por las recientes medidas de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, orientadas a cortar el suministro de petróleo hacia la isla.
Alimentos sí, petróleo no: El ajedrez geopolítico
El contexto de este envío es crítico. Hasta hace poco, México, junto con Rusia y Venezuela, era uno de los principales proveedores de petróleo para Cuba (suministrando más de 19,000 barriles diarios en 2025). Sin embargo, tras la orden de la Casa Blanca de amenazar con fuertes aranceles a los países que entreguen crudo al gobierno de la isla, la administración de Sheinbaum ha trazado una línea clara.
La postura del gobierno mexicano se ha centrado en enviar ayuda humanitaria, que sirve como un fuerte mensaje de fraternidad política y alivio material, pero ha optado por suspender el envío de petróleo para evitar represalias comerciales de Washington. La Cancillería mexicana ha enmarcado estos envíos de alimentos dentro de una «tradición solidaria» que también ha beneficiado a estados como California y Texas durante desastres naturales.
Hoy, mientras el frijol y la leche mexicana llegan a las mesas en La Habana, Pinar del Río y Artemisa, queda claro que, aunque el combustible no cruce el Golfo, la solidaridad mexicana sigue encontrando puertos abiertos.
Fuentes y Créditos de Información:
Esta nota periodística fue elaborada con información y reportes de la Embajada de Cuba en México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), El Soberano, Arturo Sánchez Jiménez (La Jornada), Jesús Maturana (Euro News) y la agencia EFE vía El Financiero.

