Fotografía: Mientras la ciudadanía exige transporte digno, el gobernador sorteará seis viajes a Nueva York entre quienes adquieran la "Tarjeta Única Al Estilo Jalisco". Crédito de la imagen a quien corresponda.
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En un intento por sofocar la indignación social provocada por sus declaraciones sobre la capacidad de los tapatíos para «comprar un cafecito en Nueva York», el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, anunció este lunes una medida que ha avivado el fuego de la crítica: la rifa de seis vuelos redondos a la «Gran Manzana». La estrategia, lejos de ser recibida con beneplácito, ha sido interpretada por usuarios, activistas y analistas como una muestra de frivolidad y desconexión con las necesidades reales de la población, evocando los lujos políticos tan criticados a nivel nacional, como los vuelos en primera clase de figuras como Gerardo Fernández Noroña.

La polémica se desató originalmente cuando el mandatario emecista, al promover la bancarización obligatoria a través de la «Tarjeta Única Al Estilo Jalisco», aseguró que el plástico servía para pagar el sistema de Mi Bici, el transporte público o consumos en el extranjero. «Te quieres comprar un café en Nueva York, pagas con tu Tarjeta Única Jalisco», expresó Lemus, una frase que fue calificada inmediatamente en redes sociales como insensible ante la precariedad económica de la mayoría de los usuarios del transporte público.

«De mi lanita»: La respuesta gubernamental

Visiblemente a la defensiva y atribuyendo el malestar social a una supuesta «clase de la extrema izquierda», Lemus Navarro oficializó el sorteo a través de un video en su cuenta de X y en declaraciones recogidas por medios como Milenio y Telediario.

«Parece ser que esto indignó a la clase de la extrema izquierda, diciendo que había personas que no tenían posibilidades de viajar a Nueva York. Bueno, pues quiero anunciar que voy a regalar de mi bolsa, pagados por recursos míos, de mi solito, de mi lanita, no del gobierno, tres vuelos redondos», declaró el gobernador, subiendo la intensidad de la voz y en un tono retador.

A estos tres viajes financiados por el erario personal del mandatario se suman otros tres cortesía de Enrique Beltranena, CEO de la aerolínea Volaris, empresa que recientemente consolidó alianzas en el Grupo Mexicano de Aerolíneas junto a Viva Aerobús. En total, serán seis pases dobles para la ruta directa Guadalajara-Nueva York, que se sortearán exclusivamente entre quienes se registren y obtengan el polémico plástico.

El negocio detrás del plástico: Broxel y el tarifazo

Sin embargo, detrás de la cortina de humo de los viajes internacionales, subyace una reestructuración financiera del transporte que impactará directamente el bolsillo de los jaliscienses. Según documentó el corresponsal Juan Carlos G. Partida para La Jornada, la insistencia en la adopción de la tarjeta responde a un modelo de negocio con la financiera Broxel.

El gobierno estatal pretende migrar a 3 millones de usuarios a este sistema. El incentivo es, en la práctica, una coacción económica: quienes paguen con la Tarjeta Única absorberán un aumento tarifario a 11 pesos a partir de abril (actualmente de 9.50), mientras que aquellos que paguen en efectivo o no posean el plástico deberán desembolsar 14 pesos por pasaje.

La investigación periodística revela cifras alarmantes: por cada tarjeta activa, el gobierno de Lemus pagará a Broxel una comisión mensual de 5.45 pesos por manejo de cuenta, lo que podría representar un gasto mensual del erario superior a los 16 millones de pesos. Además, se subsidiará a los empresarios transportistas con 3 pesos adicionales por viaje para que reciban la tarifa técnica completa de 14 pesos, sumando un costo anual estimado de más de 5 mil millones de pesos.

Usuarios en redes sociales, citados por El Financiero, han señalado que el gobernador y su gabinete parecen comportarse «como ejecutivos de ventas de Broxel», priorizando las comisiones financieras sobre el servicio público.

Indignación ciudadana: Derechos, no sorteos

La reacción de la sociedad civil no se hizo esperar. La narrativa gubernamental de «abrir oportunidades» chocó de frente con la realidad de un servicio de transporte deficiente. Grupo Fórmula y Eje Central recogieron testimonios virales que desnudan la molestia ciudadana.

Itzul Barrera, en un video difundido en plataformas digitales, sentenció: «Pablo Lemus sigue burlándose de la gente… Primero nos subió el transporte público casi cinco pesos, luego decidió obligarnos a sacar una tarjeta bancaria… y terminó burlándose diciendo que gracias a esta tarjeta podríamos pagar cafés en Nueva York».

Por su parte, Mariana Casillas desarticuló el argumento del gobernador sobre la «extrema izquierda», aclarando que la indignación proviene de la clase trabajadora: «La gente no quiere que le regalen viajes a Nueva York, la gente quiere transporte público de calidad, accesible y digno. Quiere poder moverse sin que cada trayecto sea una forma más de explotación cotidiana».

La crítica se centra en que el transporte es un derecho humano llave para acceder a la salud, la educación y el trabajo, no un lujo aspiracional. «Reducir esta discusión a burlas, premios, giveaways o caricaturas ideológicas no solamente es irresponsable, sino profundamente frívolo», agregó Casillas.

El costo de la desconexión

El portal El Financiero ironizó sobre la situación señalando que «el chistecito le salió caro» al gobernador. Y es que, en términos reales, un viaje a Nueva York es inalcanzable para el usuario promedio del transporte público. Datos de Volaris indican que un vuelo redondo oscila entre los 7,400 y 7,800 pesos en tarifa básica, una cifra que supera el ingreso mensual de miles de familias en la entidad.

Entre burlas y memes, como el del usuario Óscar Ezequiel Montoya quien publicó una foto con la leyenda «El compa que se ganó el viaje, que anda en camión y que no tiene visa», la ciudadanía jalisciense deja claro su mensaje: no buscan suerte en una rifa, sino garantía en su movilidad. Mientras el gobernador promete «cafecitos» en Times Square, en las paradas de autobús de Guadalajara la exigencia sigue siendo la misma: un transporte eficiente, seguro y sin aumentos injustificados.


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