Tras una «resistencia» de más de 90 horas al interior de su oficina, Marx Arriaga Navarro abandonó este martes las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP). El polémico funcionario firmó su notificación de cese como Director General de Materiales Educativos, poniendo fin a un encierro que inició el pasado viernes 13 de febrero.
«Lo mínimo que un trabajador debería recibir; me voy en cinco minutos», declaró a los medios tras aceptar el oficio. Arriaga salió del edificio de la Avenida Universidad cargando una mochila y un cuadro del filósofo Karl Marx, escoltado por un grupo de trabajadores que coreaban: «¡Lucha, lucha, lucha, por una educación obrera, científica y popular!». Posteriormente, el exfuncionario abordó el Metro en la estación Coyoacán.
El discurso de la ruptura: «SEP Neoliberal»
Antes de retirarse, Arriaga lanzó duras críticas a la actual administración educativa, alegando que su salida obedece a una intención de «limpiar» los Libros de Texto Gratuitos de temas sensibles.
«Hay una SEP neoliberal que buscaba quitar algunos contenidos, como la Guerra Sucia o el caso Ayotzinapa», aseguró. Afirmó que no se aferraba a una plaza, sino a «unos libros que representan un modelo pedagógico», y confirmó que regresará a la docencia en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), rechazando las ofertas diplomáticas (embajadas o consulados) que, según el secretario Mario Delgado, se le ofrecieron.
Sheinbaum: «Nadie es dueño de la Nueva Escuela Mexicana»
La Presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó esta mañana negando una fractura ideológica en la Cuarta Transformación. «No se trata de que alguien sea dueño del movimiento o de la Nueva Escuela Mexicana», sentenció la mandataria, calificando la discusión sobre «traidores» como propia de «viejas izquierdas».
Sheinbaum explicó que el cambio en la dirección responde a una demanda del magisterio para mejorar los libros e incluir más narrativa sobre las heroínas de la patria, tarea que recaerá en la nueva titular: Nadia López García, poeta indígena Ñuu Savi y pedagoga de la UNAM.
SE LE ACABÓ EL SHOW: MAX ARRIAGA SALE CON KARL MARX BAJO EL BRAZO… Y RUMBO AL METRO
Con cuadro de Karl Marx en mano —porque el simbolismo nunca puede faltar— el abyecto @MarxArriaga finalmente abandona la oficina tras cumplir, según sus críticos, su misión de distracción… pic.twitter.com/qcc2otITDJ
— Anonymous Hispano (@anonopshispano) February 17, 2026
No obstante, la Presidenta desaprobó las formas iniciales del cese: «En lo que no estoy de acuerdo es quizá en la manera en que se le notificó (con presencia policial), porque entre compañeros tiene que haber un trato».
La sombra de la corrupción: «Moches» y denuncias
La salida de Arriaga no solo está marcada por la disputa ideológica, sino por graves señalamientos administrativos. De acuerdo con una investigación de La Silla Rota y el periodista Alberto Sánchez Cervantes, existen denuncias formales sobre un esquema de cobro de cuotas o «moches» al interior de la dirección que encabezaba Arriaga.
Según lo documentado por el medio citado, Sady Loaiza, excolaborador cercano de Arriaga, habría exigido a trabajadores el pago de hasta dos meses de sueldo bajo amenaza de despido. Los depósitos, justificados falsamente como compras de software o servicios, terminaban en cuentas personales de Darwin Enrique Camacaro, pareja sentimental de Loaiza.
La investigación periodística señala que el problema escala hasta el propio Arriaga. En enero de este año, Samantha Ríos, subdirectora de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos, presentó una denuncia ante el Órgano Interno de Control acusando directamente a Marx Arriaga de solicitar dinero y ejercer presión laboral. Pese a las solicitudes de transparencia realizadas por La Silla Rota, la SEP se ha negado a transparentar el número de expedientes abiertos por estas irregularidades.
Con su salida, Arriaga deja la administración pública asegurando una «victoria para la clase trabajadora», aunque su gestión termina bajo el escrutinio de la opinión pública y las autoridades fiscalizadoras.

