Fotografía: La tumba zapoteca, que data del año 600 d.C., contiene murales y glifos. Crédito de la imagen al Instituto Nacional de Antropología e Historia.
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Como un testimonio irrefutable de la grandeza histórica de la entidad, el gobernador Salomón Jara Cruz calificó el reciente hallazgo de la Tumba 10 en el municipio de San Pablo Huitzo. Este descubrimiento, catalogado por especialistas como el más relevante de los últimos diez años en México, ofrece una nueva ventana a la cosmovisión, organización social y rituales del pueblo zapoteca.

Durante una conferencia de prensa, el mandatario estatal subrayó que este vestigio, que data aproximadamente del año 600 de nuestra era (periodo Clásico Tardío), no solo enriquece el acervo arqueológico nacional, sino que valida la identidad de los oaxaqueños.

“Este es un testimonio de que Oaxaca no solo es herencia viva, sino también raíz profunda del México antiguo y una prueba más de que Oaxaca es el Corazón Cultural de México”, afirmó Jara Cruz.

Una joya del mundo zapoteco

La Tumba 10 destaca por su excepcional estado de conservación, un hecho inusual tras más de mil 400 años. Entre sus características más asombrosas se encuentran elementos arquitectónicos monumentales y pintura mural in situ, plasmada en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul.

Los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han identificado en su interior representaciones simbólicas ligadas al poder y al tránsito hacia el inframundo. Destaca la figura de un búho esculpido —símbolo de la noche y la muerte en la cultura zapoteca— cuyo pico resguarda el rostro de un personaje de alto rango, posiblemente un gobernante o ancestro venerado.

Asimismo, los frisos y lápidas con inscripciones calendáricas confirman el sofisticado nivel de conocimiento y arte que dominaba esta civilización mesoamericana.

Alianza para la preservación

El gobernador Salomón Jara enfatizó que el sitio se encuentra bajo estricto resguardo del Gobierno de México y la Secretaría de Cultura federal, a través del INAH. Un equipo multidisciplinario trabaja actualmente en la estabilización de los murales y el análisis de restos óseos, protegiéndolos de factores ambientales como raíces e insectos.

Como parte de las acciones para poner en valor este patrimonio, el gobernador anunció que el próximo 29 de enero acompañará a la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, a una visita de supervisión en San Pablo Huitzo para conocer de primera mano esta «joya inédita».

Por su parte, el Ayuntamiento de San Pablo Huitzo hizo un llamado a la comunidad para tutelar con orgullo este hallazgo, pidiendo respeto al área restringida donde continúan las investigaciones científicas que permitirán entender mejor la genealogía de los antiguos gobernantes de la región.


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