Fotografía: La Sedena y el Ejército de Guatemala inician despliegue simultáneo por tierra y aire tras la incursión del Cártel de Sinaloa en suelo guatemalteco. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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La guerra entre organizaciones criminales mexicanas ha desbordado los límites territoriales, obligando a una respuesta militar inmediata y binacional. Este martes, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Ricardo Trevilla Trejo, confirmó el inicio de un «plan de operaciones especiales coincidentes» entre el Ejército Mexicano y el Ejército de Guatemala, con el objetivo de recuperar el control de la frontera sur tras una serie de ataques armados inéditos.

La medida de emergencia responde a la incursión violenta de células identificadas con el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Chiapas y Guatemala (CCYG) —presuntamente afiliado al CJNG—, quienes trasladaron su disputa a los departamentos guatemaltecos de Huehuetenango y San Marcos, colindantes con la región mexicana de Frontera Comalapa.

«Operaciones espejo»: La estrategia de contención

Durante la presentación del Gabinete de Seguridad, el general Trevilla explicó que la coordinación con el gobierno del presidente Bernardo Arévalo fue inmediata tras los enfrentamientos.

«Se estableció que se va a aplicar un plan para realizar operaciones coincidentes a lo largo de la frontera con fuerzas del Ejército Mexicano en nuestro territorio y también con el personal de Guatemala», detalló el funcionario federal.

El despliegue, que comenzó este martes 9 de diciembre y se extenderá tentativamente hasta el jueves 11 (con posibilidad de prórroga), incluye:

Por tierra: Patrullajes intensivos en los cruces informales y zonas boscosas utilizadas por el crimen para el trasiego de drogas y armas.

Por aire: Instrucciones directas a la Región Aérea del Sureste, con base en Tuxtla Gutiérrez, para ejecutar vuelos de reconocimiento táctico en el espacio aéreo nacional.

Crónica de una incursión violenta

El detonante de esta movilización fue un ataque directo perpetrado la madrugada del lunes, cuando presuntos sicarios cruzaron la línea fronteriza. Según reportes del Ministerio de la Defensa Nacional de Guatemala (Mindef), los agresores abrieron fuego contra tropas locales, dejando como saldo un soldado herido en una extremidad —quien se reporta estable— y al menos un civil fallecido, presuntamente vinculado a los grupos delictivos.

La vocera del Mindef, Pamela Figueroa, confirmó el hallazgo de material bélico que evidencia el poder de fuego de estas estructuras: explosivos, armas largas y drones de vigilancia usados para monitorear a las fuerzas armadas.

Además, en la escena se localizaron «narcomantas» firmadas por el Cártel de Sinaloa, lanzando amenazas directas contra autoridades guatemaltecas, a quienes acusan de brindar protección a sus rivales del CCYG.

Frontera bajo asedio

«Estos grupos actúan en esa línea fronteriza y se desplazan tanto de Guatemala como México, y de México a Guatemala», reconoció Trevilla Trejo, subrayando la complejidad de una zona donde la porosidad geográfica facilita la operatividad criminal.

Mientras del lado guatemalteco se han asegurado las zonas rurales de Huehuetenango y San Marcos, del lado mexicano la Sedena busca cerrar las rutas de escape y reabastecimiento de los cárteles. Las autoridades de ambos países han hecho un llamado a la población para reportar actividades sospechosas, mientras intentan sofocar un conflicto que amenaza con desestabilizar la región binacional.


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