La coronación de la mexicana Fátima Bosch como Miss Universo 2025 no ha logrado apagar las controversias; por el contrario, el conflicto ha escalado hasta los tribunales. Nawat Itsaragrisil, director nacional de Miss Universo en Tailandia y dueño de Miss Grand International, presentó una denuncia penal por difamación contra la reina de belleza, acusándola de dañar su reputación profesional tras un altercado ocurrido previo a la final del certamen.
Según información difundida este miércoles 3 de diciembre a través de la cuenta oficial de Facebook de Miss Universe Thailand y reportes de la agencia EFE, la querella fue interpuesta el pasado 12 de noviembre en la comisaría de Watphrayakhrai, al sur de Bangkok.
Nawat Itsaragrisil, director of the MGI pageant, faces criticism after publicly reprimanding and asking security to remove Miss Mexico from sash ceremony in Thailand.
Several delegate walked out in solidarity with Fátima Bosch. pic.twitter.com/XttGvHgoKZ
— Pop Crave (@PopCrave) November 4, 2025
La guerra de las palabras: ¿»Tonta» o «Daño»?
El conflicto se remonta al 4 de noviembre, durante una actividad de imposición de bandas en el hotel Centara Miracle. Fátima Bosch aseguró públicamente que Itsaragrisil la había insultado llamándola «tonta» frente a sus compañeras, un hecho que provocó que la entonces Miss Universo, la danesa Victoria Kjaer, abandonara la sala en señal de protesta por lo que calificó como una conducta «muy irrespetuosa».
Sin embargo, la defensa del empresario tailandés sostiene que todo es una tergiversación. En un comunicado, la organización tailandesa explicó que Nawat utilizó la palabra «daño» (o referencia a estar en desventaja), y no un insulto a la inteligencia de la mexicana.
«Si sigues la orden de tu director nacional, estás en desventaja; si no, puedes hacerlo. Estoy muy contento y el buen informe se enviará a la organización», es la frase que, según la transcripción de la defensa, pronunció el empresario y que aseguran está respaldada por grabaciones de audio.
El documento legal alega que Bosch realizó «falsas acusaciones» ante los medios inmediatamente después de salir de la sala y continuó sosteniendo esa versión en entrevistas posteriores a su coronación, lo que, según el demandante, se hizo con «fines de beneficio personal» para justificarse durante la competencia.
Amenaza legal a la prensa
El caso ha tomado un tinte más agresivo hacia la opinión pública. La organización Miss Universe Thailand advirtió que no tolerará que se siga difundiendo la narrativa de la mexicana.
«Solicitamos a todos los medios de comunicación que tengan cautela al informar sobre este asunto y se abstengan de cooperar o amplificar las falsas acusaciones de la señora Fátima», se lee en el escrito, advirtiendo que los medios que repliquen la versión de Bosch podrían ser considerados «cómplices de difamación» y enfrentar todo el rigor de la ley tailandesa.
Un reinado bajo fuego
Mientras Fátima Bosch inicia su gira en Estados Unidos como la nueva soberana de la belleza universal, su triunfo sigue empañado por señalamientos. A la demanda de Nawat se suman las acusaciones de presunto fraude realizadas por el exjurado Omar Harfouch y una ola de mensajes de odio en redes sociales que la misma Bosch denunció en su cuenta de Instagram.
«No voy a retroceder, no voy a esconderme y no voy a pedir permiso para brillar», declaró recientemente la mexicana, quien hasta el cierre de esta edición no ha emitido una respuesta oficial sobre la demanda penal en su contra en Tailandia.

