Fotografía: El "Rey del Corrido" fue sentenciado a tres años de libertad supervisada en California.
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El cantante de regional mexicano Gerardo Ortiz obtuvo una victoria legal agridulce en la Corte Federal de California. Aunque admitió su culpabilidad por conspiración y vínculos financieros con una empresa señalada por lavar dinero para el narcotráfico, el intérprete de «Tranquilito» y «Fuiste Mía» no pisará la prisión.

Este 19 de noviembre, la jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong dictó sentencia definitiva: tres años de libertad supervisada. La decisión fue fruto de un acuerdo estratégico entre la defensa del cantante y la Fiscalía de Estados Unidos, quienes valoraron la «colaboración sustancial» de Ortiz con el FBI en investigaciones de alto perfil contra el crimen organizado.

El costo de la libertad: Delatar a su exmánager Para evitar las rejas, Ortiz tuvo que romper el código de silencio. El cantante se convirtió en el testigo estrella del gobierno estadounidense en el caso contra José Ángel del Villar, CEO de la disquera Del Records y exmánager del artista.

Del Villar fue acusado de violar la Ley Kingpin (que prohíbe a ciudadanos estadounidenses hacer negocios con narcos listados por el Tesoro) al organizar conciertos a través de la empresa Gallística Diamante. Esta promotora era operada por Jesús Pérez Alvear, alias «Chucho Pérez», señalado como blanqueador de capitales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y quien, según los reportes presentados en la corte, fue asesinado en la Ciudad de México en diciembre de 2024.

Durante la audiencia, el abogado de Ortiz, Mark Werksman, destacó el peligro que corre su cliente tras esta colaboración:

«El señor Ortiz se puso en gran riesgo y peligro de daño personal al testificar. Se trataba de individuos con intereses alineados con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Debido a su colaboración, tiene un momento difícil agendando conciertos en México», argumentó la defensa.

Multa millonaria y restricciones Aunque Ortiz duerme en casa, su libertad no es absoluta. La sentencia impone condiciones estrictas:

Restricciones de viaje: No podrá salir del perímetro autorizado sin permiso judicial.

Cero sustancias: Prohibición total de consumo de drogas.

Inspecciones: Deberá permitir revisiones sorpresa en sus propiedades.

Golpe al bolsillo: Se determinó una multa que asciende a 1.5 millones de dólares (aproximadamente 27 millones de pesos mexicanos) como reparación por las transacciones ilícitas.

«Quiero una segunda oportunidad» Antes de escuchar el mazo de la jueza, Gerardo Ortiz tomó la palabra para mostrar arrepentimiento. «Quiero ofrecer una disculpa por la falla que tuve. También quiero implorarle una segunda oportunidad para seguir adelante con mi familia y agradecerle al gobierno por tener paciencia hacia mí», expresó el músico de 36 años.

La jueza Frimpong reconoció la valentía de su testimonio, pero fue tajante sobre el futuro: «Admiro su valentía. Ahora, el camino adelante no será fácil».

El trasfondo del caso La investigación

Se remonta a 2018, cuando Ortiz realizó presentaciones para Gallística Diamante bajo la presión, según su defensa, de Ángel del Villar. Mientras Ortiz cierra este capítulo con libertad condicional, Del Villar fue sentenciado en agosto a cuatro años de prisión y una multa de 2 millones de dólares, aunque permanece en libertad bajo fianza mientras apela su condena.

Con este fallo, Gerardo Ortiz cierra uno de los capítulos más oscuros de su carrera, marcado por la delgada línea que a menudo cruza el mundo del espectáculo con el crimen organizado en México.


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