El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, descartó categóricamente este jueves que la Administración de Donald Trump contemple enviar fuerzas militares a México o emprender «acciones unilaterales» en la lucha contra el narcotráfico.
No obstante, en un discurso de posturas encontradas, el funcionario estadounidense lanzó una dura advertencia al calificar a los cárteles mexicanos como «organizaciones terroristas» que, aseguró, controlan zonas del país y superan en capacidad a las fuerzas estatales.
Desde el Aeropuerto Internacional John C. Munro, tras participar en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7, Rubio fue cuestionado directamente por la escalada de violencia en Michoacán, marcada por el reciente asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, evento que ha puesto bajo escrutinio la política de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum.
«Estamos dispuestos a brindarles toda la ayuda que necesiten», afirmó Rubio. «Obviamente, no quieren que intervengamos. No vamos a tomar medidas unilaterales ni enviar fuerzas estadounidenses a México. Pero podemos ayudarlos con equipo, entrenamiento e intercambio de inteligencia… si nos lo piden. Tienen que pedirla».
Las declaraciones de Rubio buscan disipar la controversia generada por un reporte de la cadena NBC la semana pasada, el cual aseguraba que el gobierno de Trump preparaba una misión terrestre en México y que los entrenamientos iniciales ya habían comenzado, una intervención que Sheinbaum ha rechazado reiteradamente.
"En México, hay zonas controladas y gobernadas por estos cárteles, más poderosos que la policía local e incluso que las fuerzas nacionales"
Marco Rubio le vuelve a tumbar los dientes a la narco presirvientA. pic.twitter.com/Qk5W4AoFI4
— Farro (@FarroRobot) November 13, 2025
Cárteles como «terroristas»
Pese a la negativa de intervención, el Secretario de Estado insistió en la retórica dura de la Casa Blanca, afirmando que el poder del crimen organizado es un «problema endémico» en la región.
«Estos cárteles son muy poderosos. Hay zonas de México que, francamente, están controladas por estos cárteles», advirtió Rubio. «Son más poderosos que las fuerzas del orden locales o incluso las fuerzas nacionales».
El funcionario fue más allá, equiparándolos con grupos terroristas. «El hecho de que no estén motivados por una ideología no significa que no sean terroristas. No hace falta ser ideológico para ser terrorista… En muchos casos poseen más armas, mejor entrenamiento y más capacidades que los Estados nación».
Cooperación «histórica»
En un notable contraste con la dureza de sus calificativos, Marco Rubio elogió la colaboración actual entre ambas administraciones, calificándola como «más sólida que nunca».
«Tenemos una muy buena relación con México. Se han logrado avances increíbles en los primeros 10 meses de este año», aseguró, destacando específicamente la lucha conjunta contra el tráfico de fentanilo.
«No tenemos quejas sobre el nivel de cooperación. El trabajo que estamos realizando juntos es histórico», sentenció Rubio, mencionando que las extradiciones «son más rápidas que nunca».
En la misma cumbre del G7, el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, reiteró la postura de México, abogando por el respeto al derecho marítimo internacional y la «solución pacífica de controversias» como la vía para la cooperación regional.

