En una acción coordinada de alto impacto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), anunció este jueves 13 de noviembre una serie de sanciones masivas contra el Grupo de Crimen Organizado Hysa (HOCG), una red transnacional liderada por la familia Hysa, de origen albanés.
Las autoridades estadounidenses, en colaboración con el Gobierno de México, acusan a esta organización de utilizar un conglomerado de casinos, restaurantes y empresas fachada en territorio mexicano para lavar ganancias ilícitas del narcotráfico, principalmente para el Cártel de Sinaloa.
El golpe financiero es contundente y busca desmantelar la infraestructura que permite a los cárteles mover su dinero.
«Nuestro mensaje a quienes apoyan a los cárteles es claro: rendirán cuentas», sentenció John K. Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, en un comunicado oficial, destacando el compromiso bilateral para asfixiar las operaciones financieras del crimen organizado.
Today, Treasury issued sanctions and has taken steps to cut off numerous Mexico-based gambling establishments involved in cartel-related money laundering.
We will continue to target those involved in supporting terrorist drug cartels.
— Treasury Department (@USTreasury) November 13, 2025
¿Quién es la familia Hysa y cómo operaba?
El HOCG está encabezado por los hermanos Luftar, Arben, Ramiz, Fatos y Fabjon Hysa. Según el Tesoro, esta red opera «con el consentimiento del Cártel de Sinaloa», que controla gran parte del territorio donde el grupo realiza sus actividades.
El modus operandi descrito por las autoridades detalla cómo los Hysa, con operaciones en México, Canadá y Europa, movían grandes cantidades de efectivo desde México hacia Estados Unidos. Una vez allí, utilizaban empresas controladas por cómplices estadounidenses para blanquear los fondos.
Luftar Hysa, establecido entre México y Canadá, es señalado como uno de los líderes más visibles, llegando a dar entrevistas públicas sobre los negocios familiares.
Arben Hysa presuntamente posee varias de las empresas clave en México y ha estado involucrado en el contrabando de efectivo y el uso de restaurantes de lujo como fachadas.
Ramiz, Fatos y Fabjon también están implicados en el uso de los establecimientos para lavar fondos y en el contrabando de dinero a granel.
La red se extendía a colaboradores clave, como el notario mexicano Gilberto López López y Eselda Baku, hija de Ramiz Hysa, quien figuraba en la directiva de una de las empresas sancionadas.
Sanciones y aislamiento financiero: el doble golpe
La acción del jueves se divide en dos componentes principales:
Sanciones de la OFAC: Se designó a 27 individuos y entidades relacionados con la red Hysa. Esto congela inmediatamente todos sus activos y propiedades en Estados Unidos y prohíbe a cualquier ciudadano o entidad estadounidense realizar transacciones con ellos. Entre las empresas clave señaladas como centrales para la operación se encuentra Entretenimiento Palmero S.A. de C.V., además de Rosetta Gaming S.A. de C.V. y Diversiones Los Mochis S.A. de C.V.
Medida Especial de FinCEN: Paralelamente, FinCEN propuso una medida especial (bajo la Sección 311 de la Ley PATRIOTA) para aislar a 10 casinos específicos en México del sistema financiero estadounidense, identificándolos como «preocupación primaria de lavado de dinero». Esta medida prohibiría a bancos de EE. UU. procesar transacciones relacionadas con ellos.
Entre los establecimientos señalados se encuentran el Casino Mirage en Culiacán (Sinaloa), el Palermo Casino en Nogales (Sonora) y varias sucursales del Midas Casino en Sonora, Sinaloa y Baja California.
Esta operación conjunta representa uno de los esfuerzos más significativos para desarticular la simbiosis financiera entre organizaciones criminales transnacionales y el Cártel de Sinaloa, atacando directamente los negocios que, según las autoridades, legitimizaban el dinero de la droga.

