Fotografía: El movimiento telúrico tuvo su epicentro en Coyoacán con una profundidad de sólo 1 kilómetro. Crédito de la imagen a SKY ALERT.
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Un microsismo de magnitud 2.3 sorprendió a los habitantes del sur de la Ciudad de México la noche de este lunes, generando reportes inmediatos de una «sacudida fuerte y breve».

El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que el movimiento telúrico ocurrió a las 20:36 horas y tuvo su epicentro en la alcaldía Coyoacán.

Un factor clave del sismo fue su profundidad de tan solo 1 kilómetro. Esta superficialidad provocó que, a pesar de la baja magnitud, el movimiento fuera claramente perceptible en diversas colonias de Coyoacán, así como en zonas aledañas como la alcaldía Benito Juárez.

Tras el evento, el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) activaron los protocolos de emergencia y monitoreo.

Después de una revisión preliminar, la SGIRPC informó que no se reportan daños materiales ni personas lesionadas a causa del temblor.

¿Por qué no sonó la Alerta Sísmica?

La principal duda entre los capitalinos fue la ausencia de la alerta sísmica. Las autoridades aclararon que el sistema de alerta no se activa por dos razones principales en este caso:

Epicentro local: El sistema está diseñado para detectar sismos lejanos (como los de las costas del Pacífico) y dar segundos de ventaja antes de que las ondas lleguen a la capital. Cuando el epicentro es dentro de la Ciudad de México, no existe tiempo de anticipación.

Baja magnitud:La alerta está configurada para activarse en sismos que superan los 5.0 grados, ya que estos son los que representan un riesgo estructural significativo. Un sismo de magnitud 2.3 no alcanza ese umbral.

La falla de Plateros-Mixcoac: El origen de los microsismos
Este temblor se suma a la actividad sísmica recurrente en la zona poniente y sur de la capital. Los expertos han determinado que estos movimientos no están relacionados con el choque de las placas tectónicas habituales, sino con fallas geológicas locales.

Investigadores de la UNAM han centrado su atención en la falla de Plateros-Mixcoac, señalada como la responsable de esta sismicidad. Para estudiarla a fondo, recientemente se instaló un sensor sísmico a cien metros de profundidad en la alcaldía Benito Juárez, buscando entender mejor el comportamiento de estas fallas bajo el Valle de México.

Redactada por: Alfredo Vázquez


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