La Secretaría de Marina (Semar) alista una transformación tecnológica sin precedentes en la seguridad del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La dependencia federal prepara la construcción de un «supercentro de vigilancia» que operará con más de 3,200 cámaras nuevas conectadas a un avanzado sistema de Inteligencia Artificial (IA).
Este nuevo sistema no solo reemplazará la infraestructura actual de CCTV, sino que la potenciará con capacidades de reconocimiento facial, lectura de placas vehiculares y análisis de comportamiento en tiempo real.
De acuerdo con la licitación pública LA-13-KDN-013KDN001-I-94-2025, de la cual se tiene copia, el objetivo es implementar una «solución moderna, que integre tecnologías avanzadas de inteligencia artificial» para obtener un sistema «más robusto, eficiente y adaptable».
Detección de «listas negras» y «conductas inusuales»
El núcleo del proyecto radica en la capacidad de la IA para analizar el video con una eficacia superior al 90% y tiempos de respuesta de uno a siete segundos.
Las 3,240 cámaras IP de nueva generación tendrán capacidades específicas de análisis:
Reconocimiento Facial: El sistema podrá identificar rostros en tiempo real y compararlos instantáneamente con bases de datos locales o externas, incluyendo «listas negras» o «personas de interés» para las autoridades.
Seguimiento Multicámara: Una vez identificada una persona de interés, el software podrá rastrearla automáticamente entre diferentes cámaras, anticipando sus desplazamientos y generando trayectorias en mapas digitales.
Lectura de Placas: Contará con reconocimiento automático de matrículas (nacionales e internacionales) para un control estricto de los accesos vehiculares.
Cada detalle cuenta, actualizamos nuestra señalética para acompañarte en cada destino.#ArptoBJ pic.twitter.com/3QTsV4ittS
— Aeropuerto Internacional Benito Juárez CDMX (@AICM_mx) November 4, 2025
Análisis de Comportamiento: La IA está diseñada para detectar «patrones inusuales» o situaciones de riesgo. El sistema generará alertas automáticas al personal de seguridad si detecta carreras, caídas, peleas, merodeo prolongado o aglomeraciones en zonas no autorizadas.
Control total de la Semar
La licitación establece que el proyecto deberá estar completamente instalado y operativo en un plazo máximo de seis meses a partir de la adjudicación del contrato.
Un punto clave del documento es la propiedad de los datos. Se estipula que todas las imágenes, videos y grabaciones generadas por el sistema «son única y exclusivamente propiedad del AICM», que actualmente es controlado por la Marina.
El proveedor que gane el contrato no podrá acceder a ese material y deberá, además, encargarse de desinstalar, embalar y entregar todo el sistema de videovigilancia actualmente en operación. El nuevo sistema deberá garantizar el almacenamiento de las grabaciones por un periodo de, al menos, un mes.

