La situación legal del empresario y exfuncionario Simón Levy se ha sumido en una completa confusión este miércoles, evocando la paradoja de Schrödinger: para el Gobierno mexicano está detenido en Portugal, pero él mismo asegura estar libre en Estados Unidos.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó, en dos comunicados, que Levy fue detenido el martes 28 de octubre en Portugal por la Interpol, en respuesta a una ficha roja. La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó esta versión en su conferencia matutina, declarando que «al parecer sí» había sido capturado.
Según la versión oficial, Levy enfrenta dos órdenes de aprehensión vigentes en la Ciudad de México: una por violaciones a la normatividad urbana (construcción de niveles de más en un inmueble) y otra por amenazas y daño en propiedad ajena.
El Gabinete de Seguridad federal precisó que, tras la detención, el Tribunal de Apelaciones de Lisboa ordenó su libertad, pero le impuso medidas cautelares «mientras se verifica su situación de nacionalidad y se resuelve la entrega a las autoridades mexicanas». La FGJCDMX añadió que Levy compareció ante un juez portugués este miércoles y «optó por enfrentar el proceso formal de extradición».
Hoy @SimonLevyMx se ha convertido —de facto— en una “amenaza a la seguridad nacional”, al nivel de los cárteles narcoterroristas.
¿De otro modo cómo se explica que TODO el @GabSeguridadMX ampliado, le dedique un comunicado oficial, y que la propia presidenta @Claudiashein le… pic.twitter.com/jWEsqfkk8I
— Ghaleb Krame, Ph.D. (@GhalebKrame) October 29, 2025
La respuesta de Levy: «Intentaron matarme»
En un giro desconcertante, el propio Simón Levy, un abierto crítico del gobierno de Morena, desmintió categóricamente la versión oficial. No solo negó su detención, sino su presencia en Europa.
«No estoy en Portugal», insistió el exsubsecretario de Turismo en diversas entrevistas, afirmando que se encuentra en Washington D.C., Estados Unidos. Para reforzar su dicho, publicó un video en su cuenta de X donde se le ve en aparente buen estado dentro de una casa, enviando un mensaje directo a la presidenta: «Aquí estoy, presidenta, saludándola (…) Lamentablemente, le están proporcionando información errónea».
Más grave aún, Levy denunció haber sido víctima de un intento de asesinato la madrugada del miércoles. «Estuve a punto de recibir un disparo en la nuca. Fue un intento claro de matarme», declaró a EL PAÍS, atribuyendo el presunto ataque a sus constantes críticas contra el expresidente López Obrador y su hijo.
La Fiscalía capitalina intentó aclarar la aparente contradicción, explicando que al estar bajo «medidas cautelares» y no en prisión, Levy «aún tiene acceso a su teléfono». Sin embargo, esto no resuelve la discrepancia geográfica fundamental: el Gobierno lo sitúa en una corte en Lisboa y él afirma estar en Washington, recuperándose de un atentado.

