Fotografía: Mientras la Universidad habla de una agresión por parte del fan, familiares y videos en redes acusan un flagrante abuso de autoridad.
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Lo que debió ser una noche de fútbol en el Estadio Olímpico Universitario terminó en tragedia. Un aficionado de Cruz Azul, identificado como Rodrigo Mondragón Terán, perdió la vida el sábado 25 de octubre en los estacionamientos del recinto, minutos después de que concluyera el partido contra Monterrey.

El fallecimiento no fue casual; ocurrió tras ser sometido con violencia por elementos de seguridad de la propia Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en un hecho que ya es investigado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) como una presunta negligencia y abuso de autoridad.

Mientras la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU) de la UNAM emitió un comunicado intentando justificar el actuar de su personal, la familia de la víctima y evidencia en video apuntan a una falla grave en los protocolos de seguridad.

La versión oficial vs. la denuncia de abuso

Según la DGAPSU, durante el desalojo del estadio, una persona en «aparente estado de ebriedad» agredió «verbal y físicamente» al personal de seguridad. En su informe, la dependencia asegura que el aficionado fue «sometido» para ser entregado a las autoridades, pero que durante el traslado «sufrió un desvanecimiento» y, pese a los esfuerzos de paramédicos, se determinó la ausencia de signos vitales.

Sin embargo, esta versión contrasta dramáticamente con las denuncias de los familiares de Rodrigo, quienes exigen una investigación a fondo contra los elementos de seguridad por la fuerza excesiva empleada contra un aficionado más que solo asistía a un evento deportivo.

En redes sociales circula un video que captura el momento en que varios guardias de seguridad someten con violencia a Mondragón junto a una camioneta, mientras otros asistentes gritan desesperadamente «¡no le peguen!».

Hay cuatro investigados

La Fiscalía capitalina tomó conocimiento inmediato del caso. La UNAM confirmó que cuatro personas, presuntamente los elementos de seguridad involucrados en el sometimiento, fueron puestas a disposición del Ministerio Público para iniciar las investigaciones correspondientes y deslindar responsabilidades.

El hecho ha causado indignación entre la comunidad de aficionados, quienes señalan que la seguridad del estadio actuó con negligencia y brutalidad. Hasta el cierre de esta edición, ni la Liga MX ni el Club Cruz Azul han emitido una postura oficial sobre la trágica muerte de su seguidor en las instalaciones universitarias.


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